miércoles, 12 de marzo de 2014

Editorial Acero Revolucionario N° 26, marzo de 2014


La opción es: Pueblo revolucionario en la calle

En el artículo “Venezuela actual y la política revolucionaria” (Revista Unidad y Lucha N° 26. CIPOML marzo 2013) Nuestro partido plantea: “Esta delicada coyuntura requiere, en primer lugar, el fortalecimiento y consolidación de las estructuras del partido, sus instrumentos de vinculación con las masas, expandir las posibilidades de dirigir acciones de calle con una táctica clara y órganos que la expresen ampliamente.” Esta aseveración ha sido ratificada por nuestros órganos de dirección y se ha expresado en la consigna táctica “consolidación de las estructuras y crecimiento del partido” como forma de expresar una necesidad urgente del período: Construir las capacidades materiales para avanzar en el posicionamiento de la política verdaderamente revolucionaria en todos los sectores de nuestra sociedad y especialmente entre la clase obrera, el campesinado y la intelectualidad revolucionaria, lo que cobra en los actuales momentos, de ofensiva de la reacción y amenazas de intervención extranjera, aún más importancia, ya que orienta los elementos de la acción concreta de nuestras estructuras y cuadros, que además de sus planes, deben dirigir la acción a una más profunda vinculación con las masas. 

Nuestro trabajo debe seguir desplegándose, independientemente de las acciones del enemigo de clase o del reformismo, lo que es necesario hacer es ajustarnos a los diversos cursos de acción en los que puedan desarrollarse los escenarios, tener en estado de alerta todas las fuerzas y no permitir que por descuido o falta de previsión nuestro pueblo pueda ser presa de la acción violenta de la burguesía, no podemos exagerar nuestra respuesta, ni quedarnos a la cola de los acontecimientos, por eso hay que usar acertadamente la ciencia y arte de la política.

En el citado artículo se expresa una táctica clara: “Se requiere avanzar, unificar todas las fuerzas posibles para: 1- Frenar los intentos de la derecha fascista y el imperialismo; 2- Dar pasos en la organización popular para la revolución; 3- Superar la dirección socialdemócrata para ir en dirección de la revolución proletaria; 4- Ir colocando el partido y sus organismos de masas a la cabeza de las luchas por medio de la acción.” Táctica que se ha venido desarrollando, pero que se debe acelerar y profundizar ya que la burguesía imperialista ha arreciado su ofensiva llegando incluso a la utilización de equipos de combate callejero, pequeñas unidades militares, armamento de guerra y la realización de acciones ofensivas contra algunos colectivos revolucionarias y contra la fuerza pública, esto da un indicio firme de su disposición a la provocación de un conflicto bélico.

Estamos ante una nueva ofensiva del enemigo que persigue debilitar, desacreditar y desmoralizar al movimiento revolucionario, tratan de hacer que nos inhibamos por temor, lo que les daría la ventaja de controlar la calle y los espacios públicos, eso no lo podemos permitir, nuestro partido debe aprovechar todos los espacios para promover la movilización de calle y la preparación para futuros escenarios de mayor complejidad, aclarando a la dirección de las masas las razones económicas, políticas y sociales de agudización de la lucha de clases que actualmente se vive en Venezuela.

La compleja situación económica por la que atraviesa el país crea la base material para la acción política de la burguesía, su plan es profundizar hasta donde sea posible y debilitar las ideas revolucionarias, poner a las masas en nuestra contra, para eso cuentan con el aparato económico que manejan en más del 70%, con los medios de comunicación privados, con el respaldo del imperialismo de los EEUU y Europa y con una importante masa de la pequeña burguesía que está dispuesta a movilizarse, entregando incluso sus hijos como soldados mercenarios, pagados con el dinero que han acumulado para desarrollar la actual ofensiva.

A la clase obrera no nos queda más que prepararnos en todos los terrenos, acumular fuerzas y estar alerta para desatar toda nuestra energía transformadora cuando se inicie la contraofensiva revolucionaria. En ese momento no debemos permitir ser frenados de nuevo, debemos ir a fondo para quitar del medio los obstáculos que impiden la transformación revolucionaria, entre ellos el temor y subordinación al imperialismo, la burguesía, la propiedad privada sobre los medios de producción y el miedo a los conflictos, la clase obrera y el campesinado debemos dirigir la profundización hacia el socialismo sin ser carne de cañón de la burguesía o la pequeña burguesía que pretenden utilizarnos, el pueblo revolucionario en la calle es la alternativa.

Nos expresamos claramente en el citado artículo hace un año; “Hay que combatir abiertamente a la burguesía, que por razones de conveniencia da demostraciones de diálogo, de querer la unidad nacional, pero lo que persiguen es disminuir los niveles de combatividad, adormecer a las masas, paralizar las luchas mientras van ocupando más espacios de poder, para luego golpear a los “extremistas”.

Exactamente es lo que ocurre, pretenden llegar a acuerdos en las “mesas de paz” donde los empresarios exigen desmantelar la LOTTT, eliminar beneficios contractuales, legalizar los despidos, flexibilizar las relaciones contractuales, acceder de forma más expedita a los dólares que el Estado maneja y en definitiva, buscan golpear a los trabajadores que serán sacrificados para que la alta burguesía vuelva a atender sus negocios con tranquilidad, aumentando aún más sus ganancias, mientras que satanizan los llamados “colectivos” que no son más que expresiones populares a las que la burguesía exige destruir para facilitar su acción represiva en el futuro.

La lucha que se libra en el terreno de las “mesas de paz”, es entre la burguesía y la pequeña burguesía, hemos estado fuera de esas mesas, la clase obrera y el pueblo revolucionario debemos tener la última palabra; ni Lorenzo Mendoza, ni Eugenio Mendoza son ejemplo para el pueblo ni para los verdaderos revolucionarios, pactar con estas ideas es Traicionar a Chávez, traicionar al pueblo, entregar a los colectivos revolucionarios y anular las posibilidades de avanzar hacia el socialismo. 

¡A estar alerta camaradas!, debemos tener claro siempre que: ¡el socialismo sólo se construye con la alianza obrero campesina en el poder y el pueblo en armas!

¡Ni rendición, ni conciliación, aquí lo que viene es revolución!
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viernes, 14 de febrero de 2014

RESOLUCIÓN POLÍTICA DEL V PLENO DEL CC DEL PCMLV

Este 2014 será año de retos y dificultades, de situaciones complejas en un ambiente de mayor confrontación de clases, de lucha económica y de masas, dejando atrás por algunos días la demagogia electoral para avanzar hacia movilizaciones de calle, allí donde la verdadera vanguardia se crece y aflora el partido como instrumento capaz de orientar al proletariado hacia mayores niveles de organización rumbo al poder, pero para esto la unidad de acción y la disciplina son vitales, la movilidad, agilidad y capacidad de dar respuesta al momento serán la diferencia entre el triunfo y la derrota, nosotros estamos obligados a superar las debilidades porque nuestro deber es triunfar. 

1- LA SITUACIÓN MUNDIAL. 

Prosigue la actual crisis, que en este momento lleva algo más de 6 años, como expresión de la agudización de la crisis general del capitalismo que se ha visto cruzada por diversas crisis cíclicas, unas de carácter sectorial (construcción, finanzas, automóvil) y otras de regiones o países (EEUU, España, Grecia). 

A pesar de las cifras de fin de año que expresan una leve recuperación en algunos sectores y países, no se prevé una solución inmediata, al contrario está allí presente la amenaza de que profundice hacia la depresión, ya que las principales economías del mundo confrontan problemas para mantener el ritmo de crecimiento, e incluso los EEUU han aprobado un presupuesto de 1,1 billones de $ para garantizar el funcionamiento del Estado hasta el 30 de septiembre, en un acuerdo político entre republicanos y demócratas, el CC del PCCh ha definido una política económica enfocada en el consumo interno para hacer frente a la gran dependencia del comercio exterior (exportación de capitales) y Alemania no ha crecido al ritmo planificado, si estos ajustes no funcionan se profundizará la confrontación armada y la debacle de la economía mundial, como prolegómeno de la tercera etapa de la crisis general del capitalismo, evidenciada por medio de las guerras por un nuevo reparto del mundo y las revoluciones del proletariado en lucha por liberarse de la opresión. 

El aumento de las amenazas lo vemos Asia donde Japón y Corea del sur, con el apoyo e instigación de los EEUU y la UE realizan actos desesperados por impedir el avance de China, que con sus bancos y mercancías se van posicionando en todo el planeta, para alcanzar el lugar de primera potencia imperialista, desplazando los capitales de EEUU, UE, Japón y otros imperialistas menores. 

El expansionismo chino es tan rápido que obliga a los imperialistas estadounidenses y europeos a pensar en la violencia como forma de detener su posicionamiento, tratando con esto de arrancarle sus fuentes de materia prima y vías de tránsito hacia los mercados mundiales, ante esto China planta posición y responde con el acelerado proceso de modernización de su ejército que cuenta con armas nucleares y un numerosa tropa regular. Las guerras de agresión imperialista contra Irak, Afganistán, Libia y Siria demuestran que ante la imposibilidad de frenar la influencia de otros capitales la opción de los imperialistas tradicionales es la guerra. 

En Europa la situación de crisis ha tenido un respiro en los países más afectados, aunque en general prosigue de manera que no se vislumbra una salida para los pueblos, aunque los capitalistas apliquen sus medidas que profundizan el impacto negativo de la crisis en los sectores populares, al generar paralización económica que se expresa en desempleo, pérdida de empleos y persecución a inmigrantes, mientras se da la concentración y centralización de capitales por parte de los monopolios dominantes. 

En Asia vemos la economía de Japón estancada, Corea del sur a la cola mientras China e India crecen a un ritmo moderado. En el caso particular de China la nueva dirección política del PCCh inicia un proceso descarado de privatizaciones y entrega de industrias a los capitalistas, esta burguesía crecida a la sombra de las políticas expansionistas hoy tiene el control de la economía y de la política consolidando su papel hegemónico sobre el resto de la sociedad. 

El nombre de partido comunista y la bandera roja son usurpados por una camarilla burguesa, nacionalista e imperialista que sobre el sacrificio del campesinado, la clase obrera y el pueblo ha edificado una gigantesca potencia, que cada día se distancia más de los ideales socialistas para expandir su poder imperialista por el mundo, con sus capitales y mercancías, siendo la salvación para el capitalismo en crisis, actuando como locomotora para reanimar la maltrecha economía burguesa. 

En estos momentos no puede hablarse de social imperialismo ya que no reivindica el socialismo ni siquiera de palabra, ya no escriben sobre el socialismo, ni publican obras de los clásicos, desapareció “lenguas extranjeras”, ahora su política es pasar de “un país dos sistemas” a la descarada imposición del capitalismo en toda su geografía autorizando la venta de tierras rurales y urbanas, creando las condiciones para que los capitales exploten a la clase obrera en toda China, mientras a los externo aplican una táctica de choques sectoriales y salvación del capitalismo, política que surgió desde la época de Mao y creó las bases para las desviaciones que hoy se observan. 

África ha sido fuente permanente de recursos naturales y de fuerza de trabajo para los sectores dominantes en el mundo, por siglos han sido expoliados de la manera más atroz, desde recursos escasos como el Coltan, diamantes, oro, petróleo y también esclavos, que antes eran llevados a la fuerza a trabajar, ahora van por su propia cuenta y riesgo. 

África del sur, con Sudáfrica a la cabeza, se consolida como centro de explotación industrial, minera y agrícola, África del norte juega un papel vital para Europa en la explotación de gas y petróleo, además de ser vía de transporte de estas y otras mercancías desde África y oriente hacia el mediterráneo, siendo actualmente centro de pugnas inter imperialistas por su control. 

El extremismo islámico es usado por los EEUU como fuerza de choque en la región para desalojar gobiernos que le sean incómodos, en especial aquellos que en algún momento fueron revolucionarios y mantuvieron un alejamiento de EEUU, estas fuerzas han significado cierto riesgo para las propias potencias imperialistas, por lo que hacen un juego permanente de equilibrio, visible especialmente en Siria y Egipto donde han tenido que negociar con los militares en el poder para mantener a raya, e incluso deponer gobiernos que llegaron al poder con su aval (Mursi en Egipto) para frenar el crecimiento del extremismo islámico. 

En Túnez nuestros camaradas de PTT (antes PCOT) mediante el Frente Popular juegan un importante papel siendo la tercera fuerza política del país, y su secretario general Hamma Hammami el segundo en opción para ganar las elecciones presidenciales. 

En América del norte, especialmente en los EEUU, prosigue la crisis afectando la economía que no logra restablecerse, prosigue la paralización industrial, el desempleo, llegando el déficit fiscal al punto de paralizar el gobierno por unos días por la no aprobación del presupuesto nacional en medio de una crisis entre demócratas y republicanos. 

América del sur se halla desde hace alrededor de una década cruzada por procesos de animación política, social, económica, con aumento de las movilizaciones de masas, en algunos países incluso han logrado establecerse gobiernos progresistas, que si bien han canalizado el ímpetu antiimperialista también han jugado un papel de freno a la lucha frontal de las masas para abolir la explotación al abrir expectativa de mejoras dentro del capitalismo reviviendo las ilusiones de la “revolución pacífica” que en ningún momento ha fracturado la base económica capitalista dependiente, sólo han avanzado en algunas mejoras de las condiciones de vida de sectores populares, pero dentro del sistema capitalista. 

Los procesos reformistas de la región se mueven entre las aspiraciones de gran potencia regional como en el caso de Brasil y su burguesía, el nacionalismo de sectores de la burguesía tradicional que sueñan con recuperar el papel de sus países en la economía mundial como en Argentina, la pequeña burguesía tecnocrática que quiere imitar las condiciones de vida de Europa caso Ecuador y Chile, elementos de extracción indígena, campesina y sindical como en Bolivia que imprimen un tinte popular a las reformas, sectores que fueron revolucionarios en los años 60 y 70 ahora defensores de la socialdemocracia, tomando como aval su pasado de lucha, pero bajo una política de conciliación como Dilma y Mujica, el gobierno de Chávez con un alto componente de concepciones y prácticas militares heredado por Maduro quien trata de llevarlo adelante teniendo como arma la amenaza de movilización popular mientras desarrolla la conciliación. 

Por otro lado México, Colombia, Panamá, Costa Rica juegan un papel de aliados incondicionales de EEUU, usados para mantener su dominio y controlar el expansionismo chino en la región. 

La lucha entre las potencias tradicionales y emergentes por repartirse los mercados y las fuentes de materias primas es cada día más evidente, y el papel de China como potencia imperialista inocultable ya que su avanzada económica se centra en la exportación de capitales por un lado y de mercancías por otro, coronada con la ofensiva política de un gobierno que no promueve ninguna alternativa política socialista, sino el papel de “protector” de los países que se alejan del control de los EEUU para caer en las garras explotadoras de China y Rusia como actor importante pero de menor peso económico. 

Dentro de la región, y con vista a los desenlaces estratégicos Colombia juega un papel importante al ser centro de confrontación político militar entre la insurgencia y el ejército colombiano apoyado por los EEUU, Israel y Europa, generando una experiencia fundamental para el movimiento revolucionario internacional, experiencia de combate que abre luces sobre las modalidades de lucha directa contra el imperialismo en las condiciones de guerra irregular. 

Los diálogos de paz han representado una expectativa aunque apenas serán tomados como espacio para el intercambio de delegaciones que se preparan para las elecciones presidenciales donde el resultado puede garantizar la reelección de Santos y tal vez alguna participación en el parlamento de actores del movimiento popular y guerrillero, mientras la confrontación armada continúa y la insurgencia saca provecho propagandístico luego de duros golpes y un cerco mediático que ha sido roto gracias a los diálogos. 

El ELN está en camino de desarrollar sus propias conversaciones con el gobierno, mientras el EPL exige lo propio, sin respuesta. 

El paro campesino y agrario fue la expresión de masas del impacto económico del TLC con EEUU que permitió el ingreso de productos agrícolas subsidiados por el gobierno gringo con la consecuente quiebra de agricultores colombianos que salieron a protestar logrando cierto eco en los medios y en el gobierno que pretendió ignorar las movilizaciones de calle, las trancas de vías y los cientos de campesinos en las carreteras, pero que se vio obligado a abrir el diálogo para superar la situación. 

2- La situación de Venezuela en 2013. 

A partir del descubrimiento al público de la existencia de un tumor cancerígeno en el cuerpo de Chávez se comenzaron a tejer hipótesis y conjeturas con una gran nivel de incertidumbre sobre el futuro del proceso, a pesar que el mismo Chávez y la dirección del gobierno se encargó de negar la gravedad de la enfermedad, cada cierto tiempo surgían desde distintos puntos informaciones que predecían un desenlace fatal, algo catastrófico para quienes, habían generado la idea de un líder con el manejo individual de todas las situaciones del gobierno, incluso de su propia enfermedad, de la cual informaba personalmente, lo que provocó las más diversas historias (sin una información objetiva y profesional). 

A pesar de lo complejo del caso no estaba previsto el fallecimiento en tan corto plazo, ya que una persona con los recursos científicos a la mano puede garantizar la prolongación de la existencia cambiando su modo de vida y con la atención médica adecuada. 

Es claro que Chávez no tomó en cuenta estos razonamientos y al contrario se abrazó al idealismo más extremo de las ideas religiosas y la metafísica de Nietsche, llevándolo a despreciar las recomendaciones de bajar el ritmo de trabajo, descansar, no pretender ser el alcalde de cada ciudad, como le había dicho años antes Fidel Castro, y racionalizar su papel de dirigente del proceso a través de una dirección colectiva. 

El prematuro fallecimiento de Chávez, la inexistencia de una verdadera base organizativa partidaria, las concepciones policlasistas y por ende eclécticas, el papel predominante de la ideología burguesa por medio concepciones del socialismo pequeño burgués han generado una gran lentitud para realizar los cambios, marcados por la tolerancia hacia los capitalistas, las marchas y contramarchas, provocó que se perdieran valiosas oportunidades para la verdadera acción revolucionaria (ej. El 12, 13 de abril). Todo esto ha impedido llevar la energía transformadora y revolucionaria del pueblo hacia la dictadura del proletariado, y por ende a la construcción del socialismo, al sometimiento de los burgueses y conspiradores, quedándose en las reformas, mientras se estimula un discurso agitativo, sin pasar realmente a la confrontación de clases, y en algunos momentos frenándola. 

En 14 años de gobierno el control económico, que es donde está el verdadero poder de la burguesía, se ha mantenido, su avance electoral lento pero sostenido es evidente, su hegemonía económica se hace patente cada vez que deciden presionar al gobierno demostrando su poderío económico. 

Por todas estas razones el año 2013 fue sumamente complicado; desde expectativas de una recuperación “milagrosa” de Chávez, por una parte, a su fallecimiento, que fue entendido como la entrega de la vida al pueblo, dejando una sensación de vacío que en un primer momento vimos como una oportunidad de fortalecimiento político y electoral del proceso sobre la base del compromiso con el dirigente fallecido; hasta la debacle del 14 de abril, donde Maduro con el aval de haber sido designado por el mismo Chávez como su continuador, ganó apenas con 223.599 votos de ventaja sobre Capriles Radonsky, posiblemente por el manejo de la campaña, que se orientó hacia la pequeña burguesía, lo que debe ser estudiado. 

En esas elecciones la derecha tradicional acortó de forma drástica la ventaja sobre el proceso y sacó a relucir de nuevo su faz violenta al arremeter en todo el país contra expresiones de presencia del proceso, como CDI, instituciones públicas e incluso contra personas que fueron asesinadas en las calles, sin una respuesta contundente de los revolucionarios, contenidos por el mismo gobierno. 

Posterior a esas elecciones del 14 de abril la burguesía tradicional profundizó la ofensiva en el campo económico, basando su accionar en la especulación, acaparamiento y desabastecimiento para aumentar los precios y crear descontento en las masas populares, lo que lograron conseguir, hasta que en octubre el gobierno inició una serie de medidas para atacar la denominada “guerra económica”. 

Las elecciones del 8 de diciembre permitieron al gobierno mantener la mayoría de alcaldías y concejales, la superioridad general de votos, aunque la derecha mantuvo su constante avance en algunos de los municipios principales del país como Alcaldía Metropolitana, Maracaibo, Iribarren, Valencia, Sucre, entre otros. 

Como vemos la lucha electoral fue la principal forma de lucha durante 2012 y 2013, las elecciones del 7 de Octubre de 2012, la crisis por el agravamiento de Chávez, las obligadas elecciones presidenciales del 14 de abril, además de las elecciones del 8 de diciembre de 2013 determinaron que las organizaciones políticas enfocaran su accionar en construir una posibilidad de triunfo electoral ; que consolidó el GPP del lado del proceso y la MUD del lado opositor, expresándose la necesidad de unificar fuerzas para enfrentar los retos de una mayor polarización política, ya que ninguna organización puede garantizar por sí sola el triunfo electoral por lo que en cada bando la unificación sea una necesidad, más aún después del 14 A. 

Además de la lucha electoral la burguesía planteó la confrontación también en el terreno que domina, el terreno económico, lo que puede llevarnos a concluir que durante 2012-2013 la forma de lucha predominante fue electoral y económica. 

Nuestro partido ha comprendido las condiciones propias de la lucha electoral, esta forma de lucha burguesa ligada al reformismo y a todos los vicios del capitalismo, en la que no existe en este momento posibilidad verdaderamente revolucionaria, y menos aún de construir el socialismo. 

Lo electoral es una expresión de la táctica para avanzar en el proceso de acumulación de fuerzas entre las masas y para ampliar la propaganda, aprovechando los resquicios que el capitalismo está obligado a abrir, mientras va presionando a los revolucionarios a reconocer y subordinarse al derecho burgués, expresión normativa y coercitiva de la clase dominante. 

Cada día la lucha en el terreno económico ha cobrado más importancia, la burguesía pro yanqui ha profundizado su acción de sabotaje a la economía doméstica, y el gobierno no ha podido poner freno a esta tendencia. 

La confrontación en el terreno económico y electoral fueron las formas de lucha preponderantes que marcaron 2012 y 2013; las masas se vieron arrastradas a expresar su opinión política por medio del voto, mecanismo manipulado que sirve para encauzar las energías revolucionarias hacia un mecanismo controlado por las cúpulas que manejan las instancias de poder económico y político. 

También estuvieron presentes otras formas de lucha como las protestas legales e ilegales, huelgas, paros, marchas, movilizaciones y reclamos salariales, recuperación de tierras y edificios, ocupación de empresas, aunque en general fueron menos movilizadoras por la gran manipulación demagógico electoral. 

La formas de lucha ilegales también se expresaron, en la cotidianidad, y con menor publicidad y visibilidad, como es de esperar, aunque cobraron protagonismo los días 14, 15 y 16 de abril de 2013 por medio de acciones violentas y de calle llevadas a cabo por la oposición al denunciar un supuesto fraude, dejando en claro su capacidad y disposición de recurrir a formas de lucha violentas. 

Esta violencia reaccionaria no se vio sólo el mes de abril, también se hizo presente en las acciones de paramilitares, enfrentamiento de bandas por el control de plazas de drogas, rutas de contrabando de combustibles, oro, alimentos, especialmente en las fronteras, los asesinatos de dirigentes campesinos y obreros tiene un carácter más claro de violencia de clase, aunque también se dan acciones “legales” por parte de los cuerpos represivos del Estado que siguen ejerciendo el papel de instrumentos de opresión de las clases propietarias contra la clase obrera y el pueblo, garantizando, por medio de la legalidad burguesa, la acción violenta del Estado burgués contra los explotados para obligarnos a entregar nuestra fuerza de trabajo. 

Esto último, aunque a veces no es comprendido, o no es tan visible en lo cotidiano, está presente cada día, incluso en los medios de comunicación capitalista, que lo utilizan y justifican, manteniendo las condiciones para profundizar la dictadura del capital. 

3.- EXPECTATIVAS DEL AÑO 2014. 

En 2014 valoramos en primer lugar una profundización de la ofensiva económica ya iniciada por los capitalistas años antes, quienes han anunciado el desabastecimiento en 2014, profecía auto cumplida, ya que quienes son los responsables de las importaciones, la producción y la distribución mayoritaria adelantan que boicotearán las importaciones y ventas al detal prosiguiendo su plan, lo que repercutirá de manera directa sobre las mayorías, por su parte el gobierno anuncia que continuará la lucha contra la especulación, obligando a vender los productos con un precio equivalente al dólar oficial y una ganancia del 30%, pero ¿Qué pasará cuando hayan agotado los stock y no lleguen las importaciones? ¿Qué va a hacer el gobierno si mantienen el acaparamiento y las empresas trabajan a media máquina? 

Al no haber elecciones en 2014 y solo a fines de 2015 las de Asamblea Nacional lo electoral quedará en segundo lugar, por lo menos hasta el segundo semestre de 2014 cuando empiecen las internas de los partidos, que ya son anunciadas por las direcciones para mantener las bases engañadas con sus “métodos democráticos”. 

Posiblemente el gobierno aproveche este lapso para tratar de concentrar la dirección política, algo dispersa después de la muerte de Chávez, tomar medidas como el aumento de combustibles (medida necesaria por el precio irrisorio de estos), aumentos parciales del salario mínimo para tratar de palear la inflación, lo que no es significativo dados los niveles de ésta. sinceración del precio del dólar, que significará más devaluación del Bolívar, eliminación de otros subsidios, mientras amenaza con medidas de presión a la burguesía para tratar de controlar el sabotaje económico, otro escenario posible es una abierta conciliación: acuerdos para la entrega de los dólares para importaciones sin restricciones, medidas para garantizar el abastecimiento por la vía de las redes de distribución privadas, terminando de establecer el pacto que la burguesía tradicional y el imperialismo quieren para garantizar sus mercados. 

La confrontación con la burguesía generaría la respuesta de esta y de sus amos imperialistas; la entrega del gobierno a esta generaría descontento popular y protestas ¿Qué hará el gobierno de Maduro?, evidentemente tratará de complacer a unos y otros haciendo uso de los ingresos que serán insuficientes para satisfacer la voracidad burguesa e imperialista pro yanqui, por lo que requerirá endeudamiento, para lo cual los chinos están a la espera, e incluso grandes bancos estadounidenses, muy posiblemente a pesar de los buenos negocios, la burguesía tradicional insistirá en participar en el control total de la economía venezolana, conspirando contra el gobierno, aún a costa de una contradicción con los chinos o mejor buscando acuerdos con estos para repartirse las riquezas nacionales. 

La crisis general del capitalismo y sus expresiones cíclicas también repercuten en el desenvolvimiento en la economía y la política del país, en el juego de poder entre China-Rusia y los EEUU-UE y sus respectivos lacayos locales que en definitiva se pelean el control de las riquezas naturales, garantizar el petróleo y gas, oro, hierro, aluminio, y territorios para expandir sus mercados, además de un centro para colocar sus capitales con altos intereses y la certeza de recuperarlos. 

4.- LOS EPICENTROS POLÍTICO ESTRATEGICOS. 

Los resultados electorales del 8 de diciembre de 2013 dejan varios municipios de principal importancia política, económica y poblacional en manos de la oposición, la cual sigue avanzando entre la población urbana y joven, fenómeno digno de estudio, que ha sido valorado por nuestro partido previendo el avance progresivo de la derecha en un proceso continuo de acumulación de fuerza que pone en peligro el proceso democrático por la vía electoral. 

Con importantes municipios del país en manos de la oposición, 3 gobernaciones y decenas de concejales, la acción opositora se concentrará en los estados Miranda y Lara. Miranda por la cercanía del centro de poder político, Lara por su ubicación estratégica y por los avances políticos de la derecha, que ha pasado de no tener municipios bajo su control, a tener 3, incluyendo la capital del estado y sus ciudades satélites, representa el segundo epicentro de la política nacional, después del estado Miranda. Si bien es cierto Maracaibo es más importante desde el punto de vista poblacional; la gobernación está en manos “chavistas”, y el proceso ha mejorado sus votos, en Valencia ha ocurrido algo similar, aunque se pierde la alcaldía, la gobernación fue recuperada en las últimas elecciones. 

Estas situaciones nos llevan a avanzar en la unidad con otras organizaciones revolucionarias, populares y democráticas, a consolidar el trabajo entre las masas, a dilucidar los posibles escenarios mientras se va dando respuesta en la práctica, defendiendo por un lado las conquistas democráticas y por otro abriendo brechas para que avancen las ideas revolucionarias en el seno del pueblo, aprovechando cada espacio para difundir el marxismo y sus propuestas, que ya exigen el trabajo más amplio y un programa que sea asumido por la clase obrera, los campesinos y el pueblo como opción ante la situación de crisis económica en un marco de profundización de las contradicciones y choque abiertos con el imperialismo y sus lacayos.

V Pleno del Comité Central del Partido Comunista Marxista Leninista de Venezuela
Venezuela, enero de 2014
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jueves, 30 de enero de 2014

Editorial Acero Revolucionario N° 25, febrero de 2014

Órgano interno del Comité Central del PCMLV


2014, año de choques decisivos

El año que recién comienza deja entrever un cambio en las condiciones de lucha en Venezuela, cambio que se han venido cultivando desde inicios del año 2013 cuando la burguesía arreció su campaña económica, política e ideológica sobre las masas para generar desesperanza y alejamiento en relación al proyecto bolivariano. 

Esta agudización de las contradicciones implica una modificación de las formas de lucha, lo que expresa un nuevo período dentro de la etapa democrático burguesa, originado por los efectos de la crisis del capitalismo en la economía venezolana, la enfermedad y fallecimiento de Chávez y por la necesidad de crear sobre la marcha un nuevo liderazgo, tarea que recayó en Nicolás Maduro, quien ha tenido que sortear inmensos escollos, usados por el imperialismo para golpear el proceso bolivariano, con la intención de debilitarlo y destruirlo. 

Este período seguramente tendrá en 2014 momentos de gran auge de masas y choques abiertos por 2 razones fundamentales: 1- porque no habrán elecciones, lo que hará que la agudización de la confrontación política se exprese, ya no en el terreno electoral, si no en la lucha económica y de masas con confrontaciones de calle, 2- porque se profundiza el ataque económico por medio de acaparamiento, escasez y especulación para generar penurias para el pueblo. 

Es evidente que el gobierno maniobra en esta realidad en la cual quiere mantener un equilibrio entre las demandas de la burguesía y del pueblo, esto se debatirá en 3 grandes escenarios: 1.- la conciliación con la burguesía para avanzar por el reformismo más descarado con la idea de frenar la ofensiva económica, 2.- el equilibrio inestable basado en ceder en una áreas y cerrar en otras para no radicalizar la situación, 3.-la ofensiva revolucionaria popular, guiada por sectores izquierdistas del gobierno, o lanzada por las masas ante las penurias económicas. 

Debemos entender que la derecha va a arreciar en su ofensiva, lo que puede crear grandes niveles de desabastecimiento, especulación e incertidumbre entre las masas, la receta del año pasado fue acaparar los productos, generar escasez ficticia, por baja oferta, estimular las compras nerviosas y elevar los precios de forma especulativa, a pesar de las dudas el gobierno respondió con medidas acertadas y enérgicas que pusieron en la calle las mercancías acaparadas, a precios accesibles y con gran apoyo popular. 

Claros en los efectos positivos de esa política gubernamental, firme y justa, que elevó el respaldo popular del gobierno, los burgueses ahora recurren a boicotear la producción, han dado vacaciones colectivas, han disminuido las importaciones y se prepararan para momentos de escasez planificada, ahora más complicada, ya que será sin stocks y culpando al gobierno por no haber facilitado los trámites para acceder a los dólares, que fraudulentamente han venido usando. 

Las medidas de intervenir empresas pueden encontrarse con galpones vacíos, sin producción y sin materias primas, ni insumos, con una corporación de comercio exterior en ciernes, con una política cambiaria recién inaugurada, que en la realidad ha devaluado aún más el Bolívar, con unos medios más agresivos, con trabajadores molestos por los cierres empresariales y un pueblo exigiendo solución a su problemática económica el escenario puede ser de gran complejidad, estaremos en presencia de un ambiente caldeado donde la clase obrera y el pueblo debemos estar preparados para participar y dirigir las acciones contra el enemigo de clase, contra la burguesía y el imperialismo, haciendo a un lado las posiciones conciliadoras y reformistas que llevan al pueblo hacia la derrota, capitulando ante el poder económico de la burguesía, poder que le debe ser arrebatado, para poner todas las capacidades productivas de sus oligopolios privados al servicio del pueblo, para satisfacer sus necesidades. 

En esta compleja coyuntura se requiere organización, movilización y energía revolucionaria para frenar la ofensiva burguesa, derrotarla en la calle, dejar a un lado el reformismo y avanzar sin vacilaciones, con mano de acero, hacia la dictadura del proletariado, período de sometimiento de los conspiradores y de concentración de todas las capacidades para lograr el abastecimiento en todas las áreas de la producción sin el freno del egoísmo privado de la burguesía. 

¡EL SOCIALISMO SÓLO SE CONSTRUYE CON LA ALIANZA OBRERO CAMPESINA EN EL PODER Y EL PUEBLO EN ARMAS!


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jueves, 10 de octubre de 2013

Editorial Acero Revolucionario N° 24, octubre de 2013

Órgano interno del Comité Central del PCMLV


¿Qué esperar de la situación mundial?

Seguramente nuevas guerras, revueltas y revoluciones estarán a la orden del día en los próximos años, ya que la crisis general del capitalismo avanza y se entrelaza con las crisis cíclicas para dar lugar a la agudización de todas las contradicciones; pero fundamentalmente a las que existen entre las potencias imperialistas, entre estas y los países dependientes, entre el capital y el trabajo, dando paso a luchas cada vez más duras, que se expresan, por una parte en represión interna, intervenciones y guerras de agresión, por la imposibilidad del imperialismo de seguir sometiendo al proletariado y a los pueblos por los métodos ordinarios, y de otra parte no se hace esperar la respuesta de la clase obrera y los pueblos que, movilizados en las calles, luchamos por frenar la arremetida burguesa, defender nuestros intereses y construir una sociedad sin explotación.

En las organizaciones marxista-leninistas tenemos la obligación de valorar tales situaciones, mirar las perspectivas del futuro y estudiar las experiencias del pasado, especialmente analizar las que están ante nuestros ojos, los casos de los últimos años, con las agresiones a Irak, Libia, Siria, así como la injerencia permanente del imperialismo en América Latina o los países de Europa del este, nos permiten entender, y poder explicar a las masas, sobre la base de la experiencia actual, los métodos que ha desarrollado la burguesía para tratar de mantener su dominio explotador, lo que amerita de los revolucionarios una política de preparación para enfrentar esos choques que están en proceso y que seguirán en el futuro inmediato.

Es evidente que junto con la crisis, ha llegado una nueva oleada de luchas. En tales condiciones debemos estar preparados para ejecutar una línea de acción clara y justa, buscando acuerdos con los patriotas, luchadores antifascistas y antiimperialistas para enfrentar la reacción, desnudando las manipulaciones del reformismo, que con sus vacilaciones le hace el juego a la burguesía. En este escenario, la organización revolucionaria está obligada a fortalecerse, dar pasos firmes como única forma de asumir el papel de vanguardia.

Como ocurrió durante la primera guerra mundial e inicios de la revolución rusa, los bolcheviques, dirigidos por Lenin, enfrentaron abiertamente a la reacción y a la vez denunciaron a los dirigentes de la II internacional por su política de conciliación con "sus" burguesías, al aprobar con sus votos en los parlamentos los presupuestos de guerra, asumiendo un papel de títeres de los intereses del imperialismo, lo que condujo a la bancarrota de la II internacional.

Ha quedado confirmado que sólo la clase obrera y sus aliados, bajo la dirección del partido del proletariado, asume verdaderamente y hasta las últimas consecuencias la defensa de los intereses de las mayorías; esto se demostró durante la comuna de París, las revoluciones proletarias; rusa, vietnamita entre otras, e incluso durante las guerras mundiales. Por tal razón, tenemos la obligación de desnudar la política burguesa y pequeñoburguesa que se expresa en la socialdemocracia, el reformismo y el revisionismo con su discurso manipulador y su acción conciliadora, para poder aclarar a la clase obrera y a las masas oprimidas el camino a seguir para lograr la liberación nacional y social por medio de la única vía posible: La revolución.

Lenin ha sentenciado al respecto: “Las masas engañadas por la burguesía tienen buena fe. Hay que sacarlas de su error con cuidado, con perseverancia y con paciencia, mostrarles el lazo indisoluble del capital con la guerra imperialista, explicarles que no se puede terminar la guerra con una paz democrática y no impuesta sin derrocar al capital.” 

La actual situación de África del norte nos permite comprobar si la burguesía y la pequeña burguesía son capaces de llevar las luchas hasta sus últimas consecuencias, o sólo el proletariado tiene las condiciones y la estructura organizativa para eso. Los casos de Irak y Libia son ilustrativos, más aún si los comparamos con la experiencia del Vietnam de Ho chi mihn, donde nuestros camaradas verdaderamente asumieron el camino de la resistencia popular, de la construcción del ejército del pueblo bajo la conducción del partido proletario, como forma de confrontar y derrotar la agresión imperialista. 

En el caso de Siria ha ocurrido un acuerdo entre las potencias imperialistas tradicionales (EEUU-UE) y las emergentes (China-Rusia) para desarmar al gobierno Sirio y repartirse los beneficios que ese país significa para el tránsito de petróleo y gas hacia Europa. Este proceso de negociaciones busca garantizar los intereses de las potencias imperialistas, mejorar sus negocios, facilitar acuerdos entre el gobierno y la oposición burguesa, además de tratar de controlar los impulsos revolucionarios de las masas. 

Los revolucionarios coincidimos en respaldar al pueblo Sirio en su lucha contra el imperialismo, le corresponde a ese pueblo decidir la vía para el triunfo en las siguientes confrontaciones, por ahora sólo han conseguido una tregua, el imperialismo no descansará hasta colocar allí a sus secuaces, y con un gobierno que se compromete a entregar parte de su arsenal, la labor será más fácil, por eso la clase obrera Siria y las organizaciones revolucionarias tienen una intensa labor antes de que se desate la próxima ofensiva del imperialismo.

A pesar de los despliegues propagandísticos “de izquierda” que caracteriza a los dirigentes pequeñoburgueses de algunos gobiernos progresistas, a la hora de la verdadera confrontación han recurrido a las técnicas de lucha burguesas y no a la organización del pueblo, no puede ser de otra forma, ya que desconfían de las masas, especialmente de la clase obrera y los campesinos pobres, que han seguido explotados durante sus gobiernos, y aunque algunos se den el nombre de socialistas, son una expresión de la socialdemocracia que se encarga de mantener las relaciones capitalistas, con una forma diferente, con una máscara, sin trascender los límites de la democracia burguesa, lo que les obliga a estar bajo la sombra de alguna de las expresiones del imperialismo para poder mantenerse.

La consigna “Proletarios de todos los países, uníos”, cobra cada día más vigencia, expresa la necesidad de respaldar a nuestros hermanos de clase, consolidar la unidad internacional del proletariado en lucha contra el imperialismo y la burguesía. En cada país, en cada región, en el mundo entero se requieren expresiones concretas de respaldo a los partidos revolucionarios, a los verdaderos marxista-leninistas, a la clase obrera y campesinado pobre que lucha de diversas formas contra el enemigo de clase.

“La crisis del capitalismo sigue avanzando, allanando el camino para guerras y revoluciones, que abren la posibilidad de una tercera etapa de la crisis general del capitalismo, las guerras cada día se hacen más inminentes, aunque todavía focalizadas en países dependientes, las revoluciones se van incubando y apenas se expresan como protestas y levantamientos parciales.”
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viernes, 27 de septiembre de 2013

Organicemos a la joven generación

Por: Fabiola Mejías.
Acero Revolucionario 23.



El capitalismo se encuentra en la etapa imperialista que se caracteriza por ser su etapa superior, donde las potencias dominantes y las grandes corporaciones transnacionales, pugnan por repartirse el mundo (ya repartido) para generar un nuevo proceso de dominio capitalista mundial. Actualmente se desarrolla una crisis, la cual mantiene desfavorecidas a las clases explotadas y oprimidas, esta crisis cíclica de superproducción relativa, se expresa de distintas formas en cada continente.

A nivel mundial se han venido generando una serie de descontentos populares, procesos en el cuales, los jóvenes de todos los sectores han salido a manifestar su desacuerdo contra las políticas neoliberales, muy a pesar de ser vulnerables ideológicamente ante la crisis general del capitalismo por sus características de fácil dominación a través de la cultura y moral burguesa. En países de Latinoamérica, Europa y Medio Oriente, se han generado climas de conflicto, producto de que los pueblos sufren el pago de la crisis que generan los capitalistas. Ante esta situación, se favorecen las condiciones para elevar el nivel de conciencia de las amplias masas juveniles, pero esto debe ir concatenado con la unificación de fuerzas bajo la línea de la vanguardia proletaria, del Partido marxista leninista quien direcciona la lucha contra el imperialismo en todos los frentes.

Es preciso destacar que en Venezuela se han generado condiciones donde la derecha ha adoptado políticas fascistas como forma de frenar el avance revolucionario. Si bien es cierto que el gobierno ha servido de espacio para seguir avanzando en el fortalecimiento de los revolucionarios, se hace necesario resaltar que la juventud se viene organizando contra políticas de conciliación que ha dado fuerza a la burguesía venezolana y a su vez han afectando a los jóvenes trabajadores, campesinos, estudiantes, mujeres y otros. Es por ello que en nuestro país se están unificando a las fuerzas de la juventud en un frente único, donde se generen políticas para el debate ideológico como una escuela que forme a la generación de relevo con conciencia de clase en la lucha día a día contra el fascismo y contra el capitalismo. 

De esta manera debemos asimilar las palabras del Camarada Lenin en su discurso Tareas de las Juventudes Comunistas, donde dice: “Ser Comunista significa organizar y unir a toda la joven generación, dar ejemplo de educación y de disciplina en esta lucha” esta es la tarea necesaria de los comunistas con la herramienta científica más avanzada que es la Marxista Leninista para interpretar los fenómenos de manera dialéctica y combatir al imperialismo. 

La juventud de Venezuela y el mundo se levanta con su espíritu emprendedor contra el fascismo y el imperialismo, alzando sus banderas de lucha por una sociedad sin clases. 

“¡Debemos aprender luchando! ¡Sed luchadores ejemplares, firmes y audaces, contra el fascismo contra el capitalismo!” J. Dimitrov.
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La nacionalización socialista durante la dictadura del proletariado



Por: Pedro Meléndez.
Acero Revolucionario 23.


El desarrollo del capitalismo creó las bases fundamentales para la socialización socialista de la industria, tanto maquinizada, de transporte, medios de comunicación, bancos, etc. El estado proletario desde el inicio del período de transición, es decir, luego de la toma del poder por la clase obrera y el partido marxista leninista, nacionaliza la gran producción capitalista.

La nacionalización socialista, es la abolición revolucionaria por parte del Poder obrero campesino, de la propiedad de las clases explotadoras y transformación en propiedad estatal, socialista, en patrimonio de todos lo explotados y oprimidos. La nacionalización socialista elimina, suprime la contradicción fundamental del capitalismo, que es la contradicción entre el carácter social de la producción y la forma privada de apropiación de la misma. La nacionalización elimina las trabas de las viejas relaciones de producción y permite un amplio desarrollo de las fuerzas productivas.

La nacionalización socialista, en primer lugar, elimina la propiedad capitalista sobre los medios de producción, con lo que destruye la dominación económica de la burguesía del país en cuestión. En segundo lugar, suministra una base económica a la dictadura proletaria, les entrega a los trabajadores las posiciones dominantes de la economía nacional. Se reafirma con esto, la propiedad social sobre los medios de producción como base de las relaciones socialistas de producción.

La nacionalización de la gran industria, que es la rama más importante de la economía, tiene una importancia decisiva para construir el socialismo. Paralelamente se debe dar la expropiación de los bancos, transporte, medios de comunicación, grandes empresas del comercio interior y exterior, cadenas de intermediarios, etc. Al llevarse a cabo la nacionalización de la banca, la burguesía pierde una de sus grandes fortalezas que le sirven de dominación económica sobre el pueblo trabajador y el Estado revolucionario obtiene un aparato económico centralizado y ramificado que, después de pasar internamente por una transformación revolucionaria, se usa para construir el socialismo. La nacionalización del comercio exterior es fundamental para asegurar la independencia económica del país con respecto al mundo capitalista.

Importante es acabar con las supervivencias del feudalismo, es decir, con la propiedad de los grandes terratenientes. Para ello, el Estado proletario confisca de manera inmediata las tierras de los grandes terratenientes con todo su ganado y explotaciones. Una parte de las tierras se entregan a los campesinos trabajadores; la otra parte se usa para organizar grandes empresas agrícolas del Estado.

El programa del Partido Comunista Marxista Leninista de Venezuela expresa que todas las expropiaciones de los medios fundamentales de producción se harán sin indemnización alguna y, en casos comprobados, se llevará a cabo la confiscación de los bienes y las fortunas de los antiguos dueños de los mismos.
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Ante las guerras de agresión en África del Norte, el Medio Oriente y las amenazas al pueblo sirio


La crisis del capitalismo sigue avanzando, allanando el camino para guerras y revoluciones, que abren la posibilidad de una tercera etapa de la crisis general del capitalismo. La crisis va creando un deterioro de la base económica del imperialismo, con sus raíces en la producción, que es obstaculizada por la contradicción entre la gran capacidad de producir bienes y la imposibilidad de las mayorías de acceder a estos, lo que impide la realización de las mercancías, generándose la superproducción relativa con todas sus consecuencias.

Como es conocido, las crisis no se expresan al mismo tiempo en todas las regiones y países, ésta en particular se ha iniciado en los países imperialistas y posteriormente avanza hacia los dependientes, en relación con sus realidades económicas.

Los países de África del norte y medio oriente han sufrido en esta crisis una forma de impacto agresiva, por la lucha de intereses económicos entre los países imperialistas de Europa y Estados Unidos (EEUU), Rusia y China que han actuado como depredadores, dispuestos a usar todos los medios para mantener un férreo control del petróleo, los oleoductos y las riquezas naturales existentes en esa región. EEUU ha centrado su política en una ofensiva militar, por medio de la cual persigue también, salir de la crisis controlando territorios ricos en petróleo y otros recursos naturales, garantizando su preeminencia en áreas y rutas estratégicas, para reactivar su economía de la mano del complejo militar industrial. 

Los EEUU y la UE, de forma independiente, o por medio de la OTAN, han decidido utilizar las guerras de agresión para consolidar su control de los recursos energéticos y las rutas de petróleo en África del norte y el medio oriente , mientras que en otras regiones han tenido un papel menos violento, pero sin dejar de expresar la intención de proteger los intereses económicos y estratégicos de los monopolios y sus gobiernos, que poco a poco van confrontando con gobiernos de los países dependientes, con otras corporaciones, o con otras potencias imperialistas como Rusia y China.

Además de la contradicción interimperialista (EEUU-UE versus China-Rusia), de los imperialistas contra los países dependientes (EEUU contra Siria), no podemos dejar atrás la contradicción capital-trabajo (burguesía en el poder versus la clase obrera y los pueblos oprimidos) por lo que como partido marxista leninista priorizamos nuestro apoyo hacia la clase obrera, los campesinos y los pueblos, expresados en sus organizaciones clasistas, que luchan contra la opresión de clase, nacional y contra el imperialismo. 

En el proceso de consolidar su control, EEUU-UE han desplazado a la fuerza gobiernos no sumisos como el de Saddan Hussein en Irak, Muahmar al Kadaffi en libia y ahora se proponen hacerlo contra el gobierno de Bashar Al Assad en Siria, apoyándose en una coalición de grupos integristas islámicos vinculados a Al Qaeda, los hermanos musulmanes, derechistas europeos, turcos, de arabia saudita, Emiratos Árabes unidos, Túnez, Qatar y todos los países árabes gobernados por sus socios proyanquis, además de Israel, que aportan hombres, armas y dinero con el objeto de tomar el poder en ese país.

Por otra parte Irán, Rusia, China, Venezuela y Cuba, más hezbolla y las fuerzas progresistas del mundo respaldamos al pueblo Sirio, independientemente de afinidades ideológicas, políticas, o del carácter de este gobierno, para impedir que avance el poder de Estados Unidos, con su política de tierra arrasada. 

Como ocurrió durante la comuna de París de 1871, la revolución Rusa de 1917, en Vietnam y muchas otras revoluciones de liberación nacional o socialistas, sólo el proletariado (con su partido) pueden transformar la lucha de resistencia en revolución triunfante, la burguesía y pequeña burguesía terminan en la derrota o en la negociación, dejando sus alardes de valentía en el camino, por lo que asumimos nuestro apoyo definitivo a los marxistas leninistas, a los verdaderos revolucionarios Sirios, y de todo el mundo

La estrategia de los gobiernos Iraquí y Libio de basar la resistencia en el ejército regular y las castas en el poder fue derrotada, es hora que la clase obrera y los pueblos oprimidos del medio oriente y del mundo demostremos cómo se organiza un ejército de todo el pueblo, un ejército rojo de millones de hombres y mujeres, de los ciudadanos oprimidos, que con las armas en la mano enfrenten al imperialismo con métodos proletarios. 

En Egipto podemos observar como los hermanos musulmanes expresan confusión por la acción agresiva del gobierno, que a pesar de haber defenestrado a la fuerza un gobierno electo, y ser de corte militar, no es atacado por Estados Unidos, al ser por muchos años recipiente de una inmensa ayuda económica y militar de éste, con un ejército formado en el cobijo de este país; posiblemente con este golpe, los Estados Unidos persiguen mantener bajo control a los hermanos musulmanes, por lo que los siguen utilizando en Siria contra Al Assad, pero los golpean en Egipto, evitando así su crecimiento fuera de control, ya que tienen el gobierno en Libia, Túnez, avanzaron en Egipto y luchan en Siria, lo que podría hacerlos dueños de esa región saliéndose del control de su amo imperialista.

En el extremo oriente China ratifica su papel dirigente por el peso de su economía, su ejército y su influencia política, lo que se consolida cada día a pesar de los esfuerzos de Estados Unidos, la UE y Japón por hacer un contrapeso, muy visible es la situación de la península de Corea, donde las secuelas de la guerra fría se manifiestan en las pugnas entre Corea del Norte apoyada por China y Corea del sur por los EEUU y la UE, conflicto que ha pasado a un segundo plano, al trasladarse el epicentro coyuntural al medio oriente y norte de África.

¡SOLIDARIDAD CON LA CLASE OBRERA Y EL PUEBLO DE SIRIA EN LUCHA!

CC del PCMLV
Septiembre de 2013.
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jueves, 15 de agosto de 2013

Editorial Acero Revolucionario N° 23, agosto de 2013

Órgano interno del Comité Central del PCMLV


La ofensiva imperialista persigue modernizar el capitalismo para explotar más

El modo de producción capitalista se ha venido consolidando en la sociedad latinoamericana, en una primera etapa por medio de gobiernos autocráticos y después por medio de la democracia burguesa.

La democracia burguesa se caracteriza por una cobertura democrática que esconde la opresión burguesa y el control del imperialismo sobre los países dependientes, utilizando a sectores de la burguesía, que enmascaran su dominio con la realización de elecciones, en las que se justifica y garantiza el poder económico de los grandes dueños del capital, las empresas transnacionales, en definitiva al imperialismo y sus socios.

El lento desarrollo de las fuerzas productivas, su condición de dependencia y la obsolescencia del parque industrial de la región ha generado, que de época en época se den saltos para la modernización, especialmente cuando los precios de las materias primas son altos, éstas son necesitadas por los países imperialistas o los países de nuestra región tienen capacidad de endeudamiento.

Debido a ese proceso de consolidación del capitalismo, su modernización, y la progresiva disminución de los rezagos pre-capitalistas, el imperialismo, no sólo estadounidense, sino también Chino, Ruso y Europeo consolidan su dominio real por medio de su presencia directa: económica, ideológica y militar, a través de la burguesía y la pequeña burguesía, logrando estructurar un discurso y una práctica destinada a confrontar al proletariado en todos los terrenos.

La consolidación de una clase obrera industrial con importantes potencialidades revolucionarias, las luchas campesinas, el impacto de la crisis del capitalismo, los planteamientos de lucha por el socialismo, poco a poco se consolidan en la región como expresión de la confrontación de la clase obrera y los pueblos contra las burguesía y el imperialismo, enseñándonos a utilizar las diversas formas de lucha, priorizando una u otra de acuerdo a las situaciones concretas.

Este planteamiento marxista leninista se expresa en la región, vista en su conjunto, conjugándose la lucha política “pacífica” en Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia, con la existencia de organizaciones armadas, y una sólida insurgencia en Colombia, permitiendo por una u otra vía, la acumulación de fuerzas de carácter revolucionario que se expresan en la combinación de un discurso de avanzada, con movilizaciones sociales, y grandes expectativas de las masas.

Las fuerzas imperialistas se apoyan en la burguesía y la pequeña burguesía nativas, logrando estructurar un cuerpo destinado a confrontar al proletariado en todos los terrenos, tratando de anular nuestras expresiones de lucha que emergen por doquier, y tratan de ahogarlas por la acción reformista y la represión.

En la región se libra entonces una intensa lucha económica, ideológica, política y militar, que requiere de los marxistas leninistas grandes esfuerzos para orientar a las masas explotadas, en especial a la clase obrera y al campesinado por el camino de la revolución, para esto se cuenta con importantes antecedentes de lucha y una organización combativa que se va fortaleciendo. 

En América Latina la burguesía y sus ideas siguen dominando, Incluso en los países donde se desarrollan planteamientos progresistas, porque sin dudas, la dominación capitalista mantiene la base económica y todas sus relaciones de producción, apenas generando cambios en su forma, especialmente de tipo democrático burgués bajo la conducción de la pequeña burguesía en ascenso, que en algunos lugares se hace llamar socialista, con discursos patrióticos que reivindican consignas de la burguesía revolucionaria del siglo XIX, que avanzó en la constitución de repúblicas y establecimiento de las bases capitalistas, pero en la realidad consolidan y modernizan el capitalismo para adaptarse a los requerimientos del imperialismo que necesita un proceso de modernización para facilitar la extracción de materias primas, colocación de mercancías y capitales.

Gracias a esta modernización la burguesía tradicional se sigue enriqueciendo a la sombra del Estado y pasa a consolidar, junto con la burguesía emergente, una clase que hábilmente se adapta y saca provecho de esos procesos “progresistas”, donde se reparten las ganancias producto del manejo del aparato de Estado.

En Colombia la confrontación entre la burguesía y el proletariado se da de forma más violenta, donde el ejército imperialista de los Estados Unidos y sus títeres colombianos han desarrollado las técnicas de represión más sofisticadas para tratar de acabar con el movimiento popular, no sólo de Colombia sino también pretenden ser punta de lanza reaccionaria en la región, lo que se les ha dificultado por la decisión férrea de los pueblos y su vanguardia.

Como forma de respaldo a esa lucha de nuestros hermanos, rechazamos la presencia de asesores militares y combatientes yanquis, en el hermano país, y exigimos al gobierno Venezolano la Libertad y otorgamiento de asilo a Julián Conrado, de la misma forma como lo habían ofrecido al sr. Snowden, que a pesar de haber denunciado el carácter represivo y autoritario del gobierno de los Estados Unidos, no deja de ser un agente del imperialismo.

De igual forma enviamos nuestro apoyo a los partidos hermanos de Benín, Túnez, Marruecos, Turquía, Irán, Grecia, España, Francia, Colombia, Ecuador, Brasil, que luchan en estos momentos contra una oleada represiva aguda, denunciada por la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas (CIPOML), expresión del internacionalismo proletario y del fortalecimiento de las estructuras necesarias para derrotar al capitalismo e iniciar, de verdad, la construcción del socialismo.
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jueves, 18 de julio de 2013

Declaración reunión Partidos Marxistas-Leninistas América Latina y el Caribe

El despertar de la lucha de los pueblos de América Latina y el Caribe requiere de una conducción revolucionaria


América Latina es escenario de una nueva oleada de protesta social. Es la respuesta que los trabajadores, la juventud y los pueblos dan a las ofertas incumplidas, a las políticas antipopulares, a la corrupción campante en las altas esferasde los gobiernos, a la entrega de los recursos naturales al capital extranjero, en fin, a los viejos y nuevos programas económico-políticos que persiguen afirmar la dominación del capital.

La lucha actual rebasa el transitorio estado de disminución del nivel de lucha de los pueblos que se produjo, particularmente, en aquellos países en los que emergieron los denominados gobiernos “progresistas”, que generaron expectativa, esperanza de que las cosas cambien a favor de los trabajadores y los pueblos, pero al cabo de algunos años somos testigos de procesos que los muestran como instrumentos al servicio de unas u otras facciones burguesas y del capital extranjero.

Sin sorpresa alguna, constatamos una suerte de coincidencia política prácticamente entre todos los gobiernos de la región en aspectos claves del manejo económico y político como el ejercicio de medidas tributarias que castigan a las clases trabajadoras con impuestos directos e indirectos, la apuesta al extractivismo como vía para la consecución de recursos económicos, la implementación de reformas en varios ámbitos, como el laboral que persigue legalizar mecanismos de sobre explotación capitalista y afectar el derecho de los trabajadores a la libre organización sindical.

Coinciden también en la implementación de medidas orientadas al control social, a través de reformas judiciales y la aprobación y ejecución de leyes que, a nombre de la seguridad ciudadana, en esencia persiguen la criminalización de la protesta social.

A través de programas de clara orientación neoliberal, en unos casos, y de proyectos “progresistas” que inclusive hablan de revolución y socialismo, en otros, las facciones burguesas en el poder están interesadas en llevar adelante un proceso de modernización capitalista en la región que les permita obtener mayores niveles de acumulación y contar con mejores recursos para intervenir en el mercado capitalista mundial. En este proceso, advertimos la pérdida de espacios políticos por parte del imperialismo norteamericano –que tradicionalmente ha considerado a América Latina y el Caribe como su patio trasero- y constatamos la agresiva penetración de capitales imperialistas chinos. Estamos, pues, en varios países, frente a una suerte de renegociación de la dependencia extranjera.

En medio de una grave crisis económica que sacudió a la economía planetaria, los países de esta región pudieron sortear algunos de sus efectos gracias a los altos precios de las materias primas que aquí se producen, así como también a determinadas políticas tributarias establecidas, que han permitido a la mayoría de gobiernos contar con los recursos económicos suficientes para desarrollar una obra social y material que, en la mente de amplios sectores de la población, han creado la ficción de que efectivamente estamos viviendo tiempos de cambio, provocando el adormecimiento de su espíritu de reclamo y lucha.

Sin embargo esta situación va cambiando. La insatisfacción reprimida y el anhelo de cambio presente en millones de trabajadores, jóvenes, mujeres, campesinos, etc. se hacen presentes y estallan.

Eso nos dice la lucha que en estos días desarrolla la juventud y el pueblo brasileros que en dos semanas puso en las calles a más de 2 millones de personas y conquistó victorias en varios estados. ¡No son 20 centavos lo que anima todo eso combate! El pueblo está harto de la corrupción, de los bajos salarios, de la entrega de los recursos petroleros al capital extranjero; quiere hospitales, fuentes de empleo, escuelas, vivienda digna; rechaza la política de privatizaciones, repudia que se gasten millones de dólares en un Copa del Mundo de la que obtendrán enormes utilidades pequeños grupos locales y varios monopolios extranjeros. La juventud se tomó la calles sobrepasando la represión y el discurso supuestamente conciliador del gobierno y la advertencia de ¡cuidado con protestar porque puede venir el golpe de Estado y la derecha!, con la que se quiso impedir el derecho a la protesta.

Desde hace meses, la juventud chilena lleva adelante una lucha masiva y combativa. Levanta reivindicaciones concretas alrededor de la problemática educativa y choca al mismo tiempo con el gobierno de Sebastián Piñera. Este combate ha motivado a otros sectores sociales a pelear por sus propias reivindicaciones, provocando una situación de crisis política que avizora la pérdida de las fuerzas que ahora están en el gobierno en las próximas elecciones presidenciales.

En Argentina también toma fuerza la lucha de los trabajadores urbanos y agrícolas, de la juventud, de los empleados estatales, de los desempleados.

En varios países, como Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, toman forma y fuerza los combates en contra de las políticas extractivistas, particularmente contra la minería a cielo abierto y a gran escala, que provoca enormes afectaciones a la naturaleza y a los pueblos de esas regiones y son fuente de millonarias utilidades para empresas capitalistas extranjeras. Demandan también mejores condiciones de vida, acceso a la salud, educación, vigencia de los derechos democráticos, condenan la criminalización de la protesta social.

En Centro América las luchas de los campesinos y pobladores de los barrios populares (Honduras), de los jubilados (Nicaragua), de los empleados estatales (Costa Rica), etc. también están presentes.

En República Dominicana destaca la lucha de los docentes por la aplicación del presupuesto estatal para la educación, así como también la movilización popular en contra de empresas extranjeras mineras que se llevan las riquezas del país, y en contra de escandalosa corrupción anidada en los más altos niveles gubernamentales.

El magisterio, la juventud estudiantil, los trabajadores de varias empresas estatales de México han sido protagonistas de importantes acciones de combate en contra del actual como del anterior gobierno, peones de las políticas neoliberales fondomonetaristas.

La lucha política en Venezuela, en la que intervienen amplios contingentes de masas, se manifiesta particularmente en la defensa de las conquistas alcanzadas durante el gobierno de Hugo Chávez, en el enfrentamiento a la derecha que busca poner fin al proceso en curso y en la exigencia de que se tomen medidas sociales y políticas más profundas en beneficio de los trabajadores y el pueblo.

Las acciones de protesta que se producen en América Latina, unidas a las existentes en Europa, en el norte de África y en otros puntos del planeta nos muestran un mundo convulsionado.

En estas circunstancias, los partidos comunistas marxista-leninistas articulamos nuestra política y energías para acumular fuerzas revolucionarias. En muchos de los combates antes descritos hemos estado presentes, jugando nuestro papel; sin embargo, somos conscientes que necesitamos desarrollar mucho más nuestras capacidades para conducir esos combates por el derrotero que lleve al triunfo de la revolución y el socialismo.

Por efecto de una gran ofensiva promovida por el imperialismo, por diversos sectores de derecha, el revisionismo y el oportunismo, los trabajadores y los pueblos revelan una fuerte afectación ideológica, que les lleva a confiar en el discurso y en proyectos que no rebasan el ámbito del reformismo y el democratismo burgués.

Nos proponemos trabajar para revertir esta situación y atraer a las masas hacia la política revolucionaria, a las propuestas estratégicas y a las que frente a la coyuntura presentamos. En ese propósito vamos a incrementar esfuerzos en las acciones propagandísticas y el trabajo de masas.

Seguiremos peleando junto a nuestros pueblos, disputando la conducción política y orientando nuevas y más altas acciones de lucha por sus reivindicaciones materiales y políticas, en contra de la injerencia imperialista y para lograr que jueguen el papel de fuerza revolucionaria fundamental que les encomienda la historia.

Imprimiremos fuerza al movimiento promoviendo la unidad, tanto en el ámbito del movimiento social y popular, como también a nivel de organizaciones políticas de izquierda.

Nuestro compromiso con la revolución y el socialismo nos plantea la necesidad de lograr procesos más rápidos de fortalecimiento y crecimiento de nuestra estructura partidaria. Las circunstancias políticas exigen de nuestras organizaciones mayor destreza para elaborar políticas que sean acogidas por las masas, pero necesitamos también la fuerza suficiente para su materialización. Para eso trabajamos, así refrendaremos la condición de vanguardia revolucionaria.

Los trabajadores y los pueblos de América y el mundo desafían a los gobernantes, buscan el cambio , están luchando por él; los marxista leninistas tenemos la responsabilidad de pelear junto a ellos y conducir a buen puerto esos cambetos, al triunfo de la revolución y el socialismo.

Quito, julio de 2013

Partido Comunista Revolucionario (Brasil)

Partido Comunista de Colombia (marxista-leninista)

Partido Comunista de México (marxista-leninista)

Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador

Partido Comunista Peruano (marxista-leninista)

Partido Comunista del Trabajo – República Dominicana

Partido Comunistas Marxista Leninista de Venezuela

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Carácter inevitable de las guerras en el capitalismo

Por Demetrio Torres
Extraído de Acero Revolucionario Nº22


El marxismo leninismo descubrió las verdaderas causas y la esencia de los conflictos bélicos. La guerra no es un fenómeno eterno, sino histórico, originado por determinadas condiciones económico sociales. Bajo el régimen de la comunidad primitiva, cuando no había clases ni Estado, y la producción rudimentaria excluía la posibilidad de la apropiación privada, tampoco había guerras.

El desarrollo ulterior de la producción dio lugar a la aparición de la propiedad privada y de las clases. Las causas de las guerras radican, precisamente en la naturaleza de la sociedad de clases antagónicas, en su base económica, la propiedad privada y en sus contradicciones inmanente e irresolubles. La guerra no está en contradicción con los fundamentos de la propiedad privada, sino que es el desarrollo directo e inevitable de tales fundamentos. Las guerras son producto únicamente de la sociedad de clases antagónicas y de los intereses de las clases explotadoras; son la continuación de la política de las clases dominantes.

Los explotadores oprimen a las masas trabajadoras, recurriendo con frecuencia a la fuerza de las armas. En su afán de ganancias, conquistan, saquean y avasallan a los pueblos de otros países, sobre todo de los atrasados y sostienen una continua lucha entre si. Mientras los explotadores sigan dominando la sociedad y decidan los destinos de la política mundial, los hombres experimentarán inevitablemente tragedias sangrientas.

El camarada Stalin realiza aportes importantes con respecto a es aspecto en su obra Problemas Económicos de la URSS, él afirmó que las guerras imperialistas son inevitables y también sostuvo que la clase obrera no debe retrasarse, sino que debe utilizar todas las condiciones favorables para tomar el poder. La coexistencia pacífica fue una política formulada por V. I. Lenin, y no se refería a la "coexistencia pacífica" entre la clase obrera y los capitalistas. Significaba que un país socialista procuraría establecer una coexistencia pacífica con los países no socialistas, lo que conduciría a tener relaciones comerciales y diplomáticas con el mundo no socialista.

Esa fue una política leninista que Stalin apoyó. Para los marxistas leninistas, incluyendo a Stalin, la coexistencia pacífica era una relación entre Estados. Los revisionistas soviéticos deformaron esta política en el sentido de buscar la paz entre las clases explotadoras y explotadas al interior de los países y la paz entre las naciones oprimidas y las naciones opresoras en las relaciones internacionales. Para eliminar la inevitabilidad de las guerras hay que destruir el imperialismo. Stalin escribió esto, acerca de las guerras, en la misma obra: "algunos camaradas afirman que, debido al desarrollo de nuevas condiciones internacionales después de la Segunda Guerra Mundial, las guerras entre los países capitalistas han dejado de ser inevitables... Estos camaradas se equivocan".
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domingo, 7 de julio de 2013

La juventud: fuente inagotable de sanos elementos al partido

Por: Pedro Meléndez
Extraído de Acero Revolucionario Nº 22


La coyuntura política nacional e internacional ha abierto una gran oportunidad para el crecimiento del Partido y la incorporación en él de los mejores elementos revolucionarios que luchan contra los grupos reaccionarios de la política burguesa nacional y trabajan por ver realizado el socialismo en nuestro país.

Sin embargo, las mismas condiciones de la sociedad capitalista en que vivimos, hace que hasta los compañeros con ideales más nobles arrastren consigo al interior del partido vicios que son naturales a la actual formación económico-social burguesa.

El trabajo del Partido, debe enfocarse en reeducar a todos estos camaradas en la teoría científica del marxismo leninismo. Al mismo tiempo, se debe tomar como trabajo de gran importancia, como de hecho ya se está haciendo, a la construcción de la juventud del Partido, que sea el soporte de las futuras acciones revolucionarias de nuestra vanguardia.

Ningún destacamento de vanguardia de la clase obrera, puede tener una estrategia nítida si no cuenta con los elementos que en el futuro la llevarán a la práctica, es decir, la juventud del partido. Enver Hoxha decía: “Se debe preparar y educar a la juventud, para que sus filas sean una fuente inagotable de sanos elementos, que acrecienten y fortalezcan las filas de nuestro Partido.”

Al mismo tiempo, los jóvenes del Partido dedicados a esta histórica faena, debemos ser fuente incansable de educación política, formativa y organizativa a las masas, trabajo para lo cual, nosotros mismos debemos formarnos incansablemente sin descuidar por un momento nuestra preparación teórica, que a su vez nos permitirá dar respuesta a todas las problemáticas que aquejan a las masas juveniles y definir con claridad las acciones que han de tomarse para combatirlas.

Debemos trabajar de manera ardua para ser los catalizadores que permitan a los jóvenes y futuros cuadros, romper con los viejos y putrefactos prejuicios burgueses y por medio del trabajo formativo y organizativo, barrer con todas las inmundicias heredadas de la sociedad de la explotación asalariada. Debemos tener siempre como ejemplo a las heroicas juventudes de la Unión Soviética de Lenin y Stalin, de Ucrania, Albania y de todos aquellos pueblos que vencieron al odiado enemigo de clase.

La juventud venezolana representa todos los sufrimientos, penurias y humillaciones de nuestro pueblo, acumulados en sus corazones y maquillados por la propagan y la “educación” impuestas por las clases dominantes. Es un trabajo inaplazable hacer estallar y organizar todo ese odio contra el enemigo de clase para hacer de la juventud, como decía Hoxha una fuente inagotable de sanos elementos al Partido.
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lunes, 24 de junio de 2013

Editorial Acero Revolucionario N° 22, junio de 2013

Órgano interno del Comité Central del PCMLV



NI CLAUDICAR, NI CONCILIAR

A pesar del acaparamiento, especulación, sabotaje, y las políticas conspirativas burguesa, el pueblo venezolano se mantiene en la idea de luchar por el socialismo, cada vez más claro, de que este camino, tiene que estar acompañado de la movilización popular y el enfrentamiento con la burguesía, sin dar tregua ni descanso, denunciando a los agentes pro imperialistas que nos quieren someter, y también a quienes, con discurso “revolucionario” se plantean la conciliación con los explotadores internacionales y nacionales.

Nadie puede ocultar que se ha dado un debilitamiento del proceso de cambios, que ha entrado en un nuevo período, signado por la muerte de Chávez, su sustitución en la presidencia por Maduro, los inicios del impacto de la crisis económica, una ofensiva a fondo de la oposición y la mayor injerencia del gobierno de los Estados Unidos.

Todo esto, va dibujando un escenario de mayores complejidades, incluso de peligros para los revolucionarios y el pueblo, que debemos prepararnos para afrontar un clima de agitación, donde la derecha pueda en el 2016, en un referéndum revocatorio, -o antes-, por la vía de fuerza, intentar la salida de Maduro del gobierno, y la imposición de un gobierno represivo, por medio de la fascistización de la sociedad. 

Por eso, no nos puede extrañar, el no reconocimiento del resultado electoral del 14 de abril, por parte de los Estados Unidos, la ofensiva económica, comunicacional y política de la derecha, además de las provocaciones venidas desde Colombia, por intermedio de Santos, quien actuando de forma artera, asume un discurso de paz, pero en la realidad lo que hace es aprovechar el tiempo para consolidar sus fuerzas militares, e incluso plantear acuerdos con la OTAN para tener más capacidad ofensiva contra la insurgencia colombiana y ser la gran base militar del imperialismo en contra de los procesos democráticos de la región, en especial contra Venezuela.

La conciliación nunca es bien vista por lo verdaderos revolucionarios, ni por el pueblo, que sabe por experiencia y por instinto de clase que los acuerdos con el enemigo nunca ha sido la vía para el triunfo revolucionario, si bien es cierto hay momentos donde se requieren los acuerdos, nunca debemos creer en el enemigo de clase, y menos aún estimular en la clase obrera y el pueblo la creencia de que el imperialismo, del signo que sea, puede ser bueno.

Se comprende, y es parte de las enseñanzas del marxismo leninismo, que en algún momento se necesiten pactos para preservar las fuerzas y avanzar, en esos momentos debe aclararse al pueblo el significado de tales acuerdos, y los objetivos que se persiguen, como espacio para la acumulación de fuerzas y la preparación de nuevos avances, pero en Venezuela lo que se requiere ahora es avanzar, producir y organizar las fuerzas como forma de estar en disposición de enfrentar una ofensiva más intensa del imperialismo y sus socios. 

En los actuales momentos el gobierno de Maduro ha mostrado su disposición a abrir espacios de diálogo a la burguesía, en el marco de una ofensiva política y económica, nacional e internacional que ésta ha desatado después de unas elecciones donde se mostró debilidad, donde la diferencia de votos fue insignificante, si la comparamos con los resultados de los procesos donde el candidato fue Chávez, aunque este venía en descenso, por desgaste, después de 14 años en el gobierno, la caída en la votación del 14 de abril dejó al desnudo un flanco por donde se ha tratado de colar la derecha.

Un país capitalista dependiente como Venezuela, con una economía monoproductora, basada en el petróleo y con unos bajos índices de producción en otros rubros, especialmente productos de consumo doméstico y alimentos, requiere un tiempo para superar esta situación, lo grave es que después de 14 años de gobierno, con ingresos suficientes, con una solidez política, esto no se haya resuelto, y estemos ahora en manos del grupo Polar, del imperialismo y de las importaciones, teniendo el gobierno que bajar la cabeza, dar espacio a los burgueses para que se consoliden política y económicamente, porque no hay capacidad de abastecer al país; esto demuestra la peor debilidad y exige corrección inmediata, superación de los errores y asumir la urgencia de estimular la producción a todos los niveles, lo que sólo se podrá lograr si la clase obrera se pone a la cabeza y dirige a toda la sociedad hacia la trayectoria del socialismo, de resto, será una competencia de discursos y amenazas sin sentido, mientras la burguesía y el imperialismo nos demuestran cuanto poder tienen, y lo tienen, porque siguen controlando los medios de producción vitales.

Muchos se empeñan en decir que toda esta situación es culpa del petróleo, desvirtuando la teoría leninista y echando al cesto de la basura el marxismo, insisten en esto para justificar, que por eso no se producen alimentos y otros productos industriales. Eso es falso, es un discurso totalmente engañoso, no producimos todos los alimentos porque el imperialismo decidió, cuando tenía el control directo del gobierno, que en el marco de la división internacional del trabajo seríamos exportadores de petróleo e importadores de lo demás, y ahora que el control lo ha tenido el proceso bolivariano no ha habido la planificación, organización, ni decisión política para impulsar un verdadero proceso de producción, de autoabastecimiento, de soberanía, porque es más fácil comprar hecho, importando, que construir una infraestructura. Además que deja mucho dinero a esa burguesía emergente que está en el gobierno saboteando los verdaderos procesos productivos e impidiendo con su alianza burguesa, la posibilidad de una verdadera profundización rumbo al socialismo, que consiste en la expropiación de los burgueses, el control obrero de la producción social, de la distribución de los productos, y la dictadura del proletariado, como única vía real al socialismo. 

Como hemos dicho en otras oportunidades, el avance de la crisis capitalista es indetenible, se acerca a nuestra región y ya podemos ver los impactos en las fluctuaciones, con tendencia a la baja, del precio del petróleo y otros minerales, principalmente por la disminución del consumo en la mayoría de los países imperialistas y por el acceso a fuentes de gas y petróleo de esquistos, gracias a la aplicación de nuevas técnicas que permiten extraer petróleo a mayor profundidad y escondido entre rocas, esto va a golpear en el futuro inmediato a las economías dependientes, en especial cuando las potencias imperialistas terminen de controlar el petróleo del medio oriente.

Por todo esto, el objetivo del período es fortalecer la vinculación con las amplias masas, consolidar las estructuras del partido y prepararnos para una larga lucha, porque el socialismo sólo se construye con la alianza obrero campesina en el poder y el pueblo en armas.
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