lunes, 16 de marzo de 2015

Ante las amenazas del imperialismo, es urgente prepararnos para el combate

El sabotaje, la penetración paramilitar y el bloqueo económico están a la vuelta de la esquina



Producto de la crisis general del capitalismo, las múltiples expresiones de la lucha de clases se van agudizando, se llega incluso a confrontaciones violentas, con las características guerras y revoluciones, en las cuales los defensores de una u otra clase hacemos uso de la fuerza, los burgueses para imponer la dominación explotadora y el proletariado para defender el proyecto emancipador ante la arremetida de quienes se consideran con el derecho a imponer por siempre sus designios a las clases oprimidas o a otros países.

En estos choques cada potencia imperialista, con sus monopolios a la cabeza, acelera el paso para consolidarse como dominante en sus áreas de influencia, para ganar el privilegio de someter a los pueblos y adueñarse de las riquezas, mientras que en los países dependientes la clase obrera, los campesinos y pueblos generamos mecanismos para posicionar nuestro proyecto; que tiene como centro la lucha contra el capitalismo, contra el que oponemos el proyecto del proletariado, el cual emancipará no sólo a la clase obrera, sino también, a todos los oprimidos del mundo por medio de la acción revolucionaria.

Es claro que las fuerzas democráticas y de izquierda hemos recuperado terreno en las últimas décadas, pasando de posiciones defensivas en los años 90, a una ofensiva progresiva que se hace más visible a medida que la crisis impacta a las mayorías en los mismos países imperialistas, lo que va demostrando que los efectos nocivos de las políticas imperialistas no se viven sólo en los países dependientes, “atrasados” o “sub desarrollados”, como les gusta llamarnos, sino también en los países imperialistas, lo que evidencia el papel nefasto del imperialismo, como expresión del modo de producción capitalista, sea donde sea que éste domine e imponga sus políticas.

Ante el debilitamiento del liderazgo de Obama, que pierde terreno frente a los republicanos en las últimas elecciones en los EEUU, el expediente de buscar enemigos y hacer la guerra como forma de elevar la popularidad se impone de nuevo, por lo que ahora, después de haber llevado la destrucción a Afganistán, Irak, Libia, Siria, Ucrania, amenazar a Rusia, ahora le toca a Venezuela. 

Al analizar cualquier medida de los gobiernos imperialistas es importante valorar la motivación económica. En este caso estamos seguros que los precios del petróleo juegan un papel muy importante en esta decisión, ya que la caída no ha sido algo plenamente controlada por las transnacionales y más bien ha sido el producto de una crisis del petróleo generada por la introducción de una nueva tecnología (fracking), que en los EEUU ha significado una baja de costos al no comprar petróleo a 100 $ el barril y más bien producirlo entre 50 y 70$, pero con la consecuencia de una superproducción relativa que ha llevado a la quiebra a empresas pequeñas que entraron en el juego macabro de competir con los grandes monopolios que manejan la producción y manipulan el mercado mundial, haciendo cuentas de una producción elevada, a altos precios sin tomar en cuenta la saturación del mercado interno y la consecuente baja de precios.

Ya ha pasado algún tiempo de bajos precios del crudo, ahora las grandes transnacionales necesitan que se inicie una recuperación y la mejor forma es un conflicto, ya que generaría a Obama y sus socios varias ventajas al mismo tiempo: 1-Obtiene poderes especiales 2-se muestra como un hombre firme y eleva su popularidad, 3-crea condiciones para la subida de los precios del petróleo, al crear una alarma en relación a uno de sus suplidores más seguros, 4-mantiene las buenas relaciones con los grupos que controlan el aparato industrial-militar que justifica nuevas inversiones para la guerra 5-justifica la salida de tropas de medio oriente 6-genera pasos para confrontar a China y Rusia 7-amenaza los proyectos populares y les indica un límite.

Ante esta grave amenaza que surge del más alto nivel del gobierno de los EEUU, y que no podemos tomar a la ligera, los revolucionarios debemos prepararnos para ir a la lucha en las peores condiciones, aunque una invasión directa del ejército de los EEUU no sea algo muy realista en lo inmediato, el sabotaje, la penetración paramilitar y el bloqueo económico están a la vuelta de la esquina por lo que debemos preparar las condiciones para combatir en difíciles y complejas situaciones.

Es necesario tener claro y difundir al más amplio nivel posible que sólo la clase obrera, el campesinado pobre y la izquierda revolucionaria permaneceremos firmes ante cualquier situación y en cualquier escenario. La pequeña burguesía y el reformismo tendrán una actitud vacilante, y la burguesía será sumisa ante sus amos imperialistas.

Este análisis determina que ante cualquier escenario de lucha que se haga realidad la única forma de garantizar una verdadera resistencia y el triunfo es con la movilización de las capas explotadas de la sociedad, lideradas por la clase obrera y el campesinado que se aglutinan en el frente único bajo la dirección marxista leninista, instrumento de lucha que preserva su carácter secreto para combatir en el terreno político, económico o militar, aplicando la estrategia proletaria y las tácticas que acuerda una dirección centralizada para lograr la combinación de las distintas formas de lucha como mecanismo probado históricamente para derrotar a los burgueses externos e internos, arrebatándoles su poder económico para poner las empresas en manos de la clase obrera y las fincas en manos del proletariado rural bajo un plan nacional centralizado que habrá de garantizar la soberanía alimentaria e industrial.

Sólo la dirección revolucionaria proletaria será garantía de avance popular, de defensa de las conquistas y de posibilidades ciertas de triunfo. No podemos repetir los errores de la experiencia chilena, es hora del iniciar la preparación para el combate directo contra el imperialismo y sus representantes internos. Es necesario abordar este momento con la mayor seriedad, nos jugamos todo en esta encrucijada, por eso la salida es construir el socialismo: desarmar y expropiar a la burguesía mientras se afirma el control obrero y armamento del pueblo para defendernos de la agresión imperialista.

¡EL SOCIALISMO SÓLO SE CONSTRUYE CON LA ALIANZA OBRERO CAMPESINO EN EL PODER Y EL PUEBLO EN ARMAS!

¡A PREPARAR LA DEFENSA ANTIIMPERIALISTA Y POPULAR!

CC del PCMLV. 
Marzo de 2015
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martes, 10 de febrero de 2015

Nuestro repudio al asesinato del camarada Gustavo Salgado


Desde el Comité Central y todas las estructuras del Partido Comunista Marxista Leninista de Venezuela, repudiamos el cobarde asesinato del camarada Gustavo Salgado. Nos solidarizamos con sus familiares y con nuestros hermanos de lucha del PCM (ml) y el FPR.

Este vil asesinato demuestra una vez más, que la dictadura burguesa, a través del aparato estatal, sigue cobrando vidas de luchadores revolucionarios, reafirmando que es una sociedad donde se castiga a quienes luchan por un mundo mejor y se premia a los asesinos. Los marxistas leninistas de Venezuela compartimos la pena por el camarada caído, y a la vez hacemos nuestro su legado de lucha, que nos permite afianzar cada vez más nuestra senda de lucha.

La muerte de Salgado a manos de las mafias que dirigen directa e indirectamente el Estado burgués mexicano, nos demuestra de manera trágica pero clara que la clase obrera de América Latina y el mundo debe preparase para defenderse, para aplicar la violencia revolucionaria contra los explotadores, pues mientras los reformistas empujan para el desarme del pueblo, la burguesía tiene campo abierto para aplicar la violencia reaccionaria contra todos aquellos que amenacen sus intereses.

Gustavo Salgado dio la vida por una causa justa, la más justa de todas, lo que lo convierte en un héroe de la clase obrera mundial. Queda de parte de los comunistas marxistas leninistas mexicanos continuar su lucha y conducir al pueblo explotado a una nueva revolución, que esta vez será una revolución proletaria.
 
¡El socialismo sólo se construye con la alianza obrero campesina en el poder y el pueblo en armas!

C.C. del PCMLV.
Caracas – Venezuela.
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miércoles, 28 de enero de 2015

Saludos del PCMLV a la Primera Convención Nacional de la Izquierda Revolucionaria de Venezuela


Desde el Comité Central del Partido Comunista Marista Leninista de Venezuela, expresión de la Conferencia internacional de partidos y organizaciones marxistas leninistas (CIPOML) en nuestro país, vemos con gran optimismo y buenos augurios los pasos firmes dados en la consolidación de una política de acuerdos, alianzas y unidad que se comienza a establecer entre las organizaciones de izquierda revolucionaria venezolana, independientemente de las formas de lucha que utilicen, pero que al hacer un análisis de mayor profundidad, encontramos el carácter de clase de cada una.

Por otro lado, la izquierda burguesa y pequeñoburguesa busca resolver los problemas en acuerdos con algunos sectores de la burguesía nativa, o buscando el cobijo de otras potencias imperialistas emergentes, albergando esperanzas de un “trato justo” “de hermandad nacional y humanitario” sin tomar en cuenta los hechos acaecidos en la historia antigua y moderna, donde ha quedado plasmado el carácter violento de quienes detentan el poder económico, tanto en los modos de producción precedentes como en el capitalismo, más aún en su etapa imperialista.

Creer en las bondades de la burguesía imperialista, en el humanismo de los capitalistas, es llevar un pueblo por el camino de la conciliación de clase y la repetición de los trágicos hechos de Guatemala (1954), Granada (1983) y Chile (1973); es perder de vista las enseñanzas de nuestros clásicos y caer en el terreno del idealismo burgués; es olvidar las enseñanzas de las revoluciones triunfantes en el mundo como la rusa, china, vietnamita, norcoreana o cubana.

En momentos en que se agudizan todas las contradicciones a nivel mundial y las grandes potencias han iniciado sus preparativos para la guerra, es pernicioso, principalmente para la clase obrera y los campesinos pobres quedarse a la cola de la burocracia burguesa y del reformismo. Las guerras de agresión imperialista en Iraq, Libia, Siria y Ucrania nos dejan bien clara la política imperialista y el futuro para el que debemos prepararnos con la mayor energía.

En este encuentro se evidencia la existencia de una vigorosa izquierda proletaria y popular, compuesta de colectivos y organizaciones combativas, que si bien respaldan el gobierno bolivariano en su lucha contra las expresiones más reaccionarias de la derecha nativa y el imperialismo, tienen, igual que nosotros, diferencias sobre la forma como se abordan algunas situaciones como la corrupción a lo interno, en las altas esferas del gobierno; la falta de energía para imponer a los conspiradores y delincuentes mano dura; la necesidad de ocupar bajo control obrero y popular las fábricas que sabotean la producción y llevarlas al máximo de su capacidad; la entrega de dólares a pandillas de corruptos importadores en detrimento de la producción local y de las propuestas que no se concretan en la realidad, como el sistema ferroviario central, cosas que generan la pérdida de confianza en el pueblo.

La izquierda revolucionaria proletaria da pasos firmes al generar sus propios espacios de discusión y encuentro, al superar las barreras del sectarismo, al entender su naturaleza de clase, que la diferencia de otras expresiones de izquierda burguesa o pequeñoburguesa, teniendo cada día más clara la conciencia de su papel histórico en la construcción de la vanguardia revolucionaria, aglutinando a todos los que no tienen más opción que romper las cadenas de la explotación.

¡El socialismo sólo puede construirse con la alianza obrero campesina en el poder y el pueblo en armas!

C.C. del PCMLV
Caracas, enero 2015.
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miércoles, 21 de enero de 2015

PCMLE: Congreso de Unidad y de Victoria

VIII Congreso del PCMLE

El Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador informa a la clase obrera, a la juventud y a los pueblos del Ecuador y el mundo la exitosa realización del VIII Congreso del Partido.

Las sesiones finales del VIII Congreso, efectuadas los últimos días del mes de noviembre, se desarrollaron en medio de un ambiente de fraternidad y camaradería, en el que la democracia proletaria permitió analizar con franqueza y profundidad el desenvolvimiento de nuestro trabajo efectuado desde el anterior congreso y, a su vez, definir la línea de acción que orientará nuestra actividad en los próximos años. Meses antes se abrió un amplio debate en toda la estructura partidaria: en las células, comités, en conferencias y asambleas provinciales que discutieron los documentos presentados por el Comité Central para su análisis y aprobación final, el que permitió el enriquecimiento de los materiales puestos a discusión y el fortalecimiento de la unidad del partido en torno a su línea política.

El Congreso aprobó el Informe Político del Comité Central, reformas a la Declaración de Principios, Programa y Estatuto del Partido, en los que el PCMLE se reafirma en sus concepciones marxista leninistas y en sus principios revolucionarios.

Además, el Congreso eligió a una nueva planta de integrantes del Comité Central que tiene la responsabilidad de cumplir los mandatos del Congreso, de dirigir al Partido en las nuevas batallas por la revolución y el socialismo. El proceso de elección de esta dirección también fue una viva expresión de la democracia comunista; la militancia eligió a los actuales integrantes del Comité Central teniendo en consideración sus méritos revolucionarios y el compromiso que asumen con el impulso de las responsabilidades y tareas que el Partido define en las actuales condiciones.

La política aprobada en el VIII Congreso del PCMLE es expresión de la aplicación del marxismo leninismo, de la Línea Política a los momentos concretos en los que se desarrolla la lucha de la clase obrera y el pueblo, es una guía para la acción. Los revolucionarios proletarios asumimos la responsabilidad de convertirnos en abanderados de esa política, de aplicarla con iniciativa y audacia en la labor de organizar a las clases trabajadoras, en el camino de construir la unidad del movimiento social y de los partidos y organizaciones de izquierda, en la tarea de educar políticamente a las masas, de desenmascarar las falacias de la “revolución ciudadana” y el “socialismo del siglo XXI”, de demarcar posiciones con la derecha tradicional, de denunciar y combatir al revisionismo y al oportunismo en el movimiento popular, de dar batallas reivindicativas y políticas; y, avanzar en el proceso de acumular fuerzas revolucionarias, de acercar las batallas finales para la toma del poder.

El Congreso contó con la participación directa de los partidos y organizaciones marxista leninistas de América Latina, recibió el saludo de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas, de todos y cada uno de sus integrantes. Contamos con la voz y el aliento de los representantes del Partido Comunista Revolucionario de Bolivia, del Partido Comunista de Colombia (Marxista Leninista), del Partido Comunista Peruano (Marxista Leninista), del Partido Comunista del Trabajo de República Dominicana, de la Organización 28 de Febrero de Uruguay, del Partido Comunista Marxista Leninista de Venezuela.

El VIII Congreso del PCMLE reafirmó las concepciones proletarias del Partido, su adhesión militante al marxismo leninismo, la disposición y la voluntad de continuar sin reservas en el proceso de organizar y hacer la revolución, de seguir adelante en el cumplimiento de sus responsabilidades internacionalistas. Fue un Congreso de Unidad y de Victoria, una importante contribución a la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas, a la revolución internacional del proletariado.

El VIII Congreso nos entrega un partido movilizado ideológicamente, dispuesto a asumir los desafíos actuales de la lucha revolucionario, a empuñar con coraje y decisión las tareas de impulsar la oposición popular al correísmo y abrirse paso en la perspectiva de la lucha por el poder popular.

El VIII Congreso recupera para nuestros días el acumulado ideológico, político y organizativo de 50 años de lucha por la revolución y el socialismo, la limpia trayectoria de lucha por los intereses de la clase obrera y el pueblo, los aprendizajes obtenidos en las pequeñas y grandes batallas ganadas en el proceso de organizar el proyecto emancipador, las lecciones de los embates y las derrotas; con el ímpetu que caracteriza a los revolucionarios y con esa experiencia acumulada nos disponemos a hacer frente los futuros combates.

La clase obrera y los pueblos del Ecuador cuentan con su vanguardia revolucionaria, con los hombres y mujeres organizados en el PCMLE, con el destacamento aguerrido y cierto para el desarrollo de los nuevos combates por la revolución y el socialismo.

¡Viva el VIII Congreso del PCMLE!
¡Viva el Marxismo-Leninismo!
¡Por la Revolución y el Socialismo!
Comité Central
Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador
Diciembre de 2014
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martes, 23 de setiembre de 2014

Resolución del X y XI pleno del Comité Central del PCMLV


Los acontecimientos que se van desarrollando en el mundo entero nos muestran como los imperialistas y sus lacayos continúan la arremetida contra los pueblos del mundo, para lograr su propósito utilizan la fuerza militar (OTAN), sus instituciones políticas (ONU), y sus medios de propaganda. Descaradamente crean escenarios que les sirven como excusa para posteriormente agredir a los pueblos para obtener por vía de la fuerza el dominio sobre territorios que tienen riquezas naturales como petróleo y gas, minerales, agua y tierras fértiles.

Algunas áreas de la economía imperialista dan leves signos de recuperación, sin embargo; esto no significa que hayan superado la crisis, incluso mucho de ellos producen aún por debajo de los estándares experimentados antes del 2008, tienen sectores paralizados con alta deuda externa, déficit presupuestarios, problemas de flujo de caja, desatención de servicios públicos por falta de recursos, alta tasa de desempleo y problemas sociales graves, lo que indica que la crisis no ha sido superada.

Las principales potencias imperialistas han comenzado a dar algunas muestras de recuperación pero las condiciones generales de los trabajadores siguen pauperizándose, cada día más miseria, indigencia, hambre y desempleo marcan las características de la situación actual a nivel mundial.

Cualquier economista burgués se conformaría con mostrar unos cuantos números positivos y anunciar una vez más con bombos y platillos el triunfo de las medidas capitalistas. Sin embargo, los imperialistas conscientes están que la crisis no ha sido superada, que los pueblos siguen en pie de lucha, para lograr someterlos recurren a la guerra, a la agresión bélica, con el propósito de exterminar hasta el más mínimo reducto de resistencia revolucionaria y popular. Es por esto que vemos como siguen desarrollándose escenarios de guerra, tal como lo demuestra el recrudecimiento del conflicto en Irak, Siria y la puesta en marcha de otros escenarios de confrontación bélica, como es el caso de Ucrania. Este último merece la atención por desarrollarse en él la iniciativa de la República Popular de Donestk, Iniciativa organizada por parte de un importante número de los pobladores del Donbass, cuenca minera de Ucrania que no está de acuerdo con el gobierno títere impuesto por la UE y los EE.UU con el propósito de hacer de este país un satélite del imperialismo norteamericano y europeo.

Es claro que ante las medidas tomadas por los gobiernos imperialistas, la vanguardia reacciona, se organiza y avanza, crea conciencia en las masas de que quedarse pasivos es una opción que traerá mayores calamidades a las mayorías. La salida que el imperialismo impone a los gobiernos genera para los pueblos una situación más precaria, para algunos llegará a ser insostenibles lo que impulsará a tomar acciones que tienen como objetivo inmediato obtener respuestas ante los acuciantes problemas, que de ninguna forma serán satisfechos, por lo que la respuesta revolucionaria debe contemplar el objetivo estratégico, la toma del poder por parte del proletariado como única posibilidad de solucionar los problemas de las mayorías.

Podemos decir que las consecuencias de la crisis se manifiestan en otros países, en otras latitudes, por los momentos Europa deja de ser el centro de impactos de la crisis, estos se trasladan hacia otros continentes que tienen como característica la dependencia económica de los países que lo integran, lo que significa que son países sometidos a las imposiciones de los países imperialistas y los monopolios.

Como expresión de la división internacional del trabajo, los países tienen como asignación la producción de un rubro determinado, es decir a los países dependientes les son asignados unos productos los cuales deben asegurar al mercado mundial El desarrollo del aparato productivo de estos países está supeditado a las metas de producción impuestas por el imperialismo mundial, aun cuando esto signifique que no se desarrolle el aparato productivo lo suficiente como para dar respuestas satisfactorias a los millones de hombres y mujeres de sus propios países. Esto conviene a las potencias imperialistas, pues así aseguran materias primas, mano de obra barata y un mercado para sus propios productos. Esto establece un vínculo de dependencia, que traslada el rigor de la crisis a los países dependientes que están en la esfera de su influencia de las potencias imperialistas.

Cuando en años anteriores se manifestó la crisis, esta lo hizo en los principales centros imperialistas, por eso vimos la debacle de la economía estadounidense, de la Unión Europea, incluso los números negativos experimentados por una economía que venía teniendo un crecimiento acelerado como es el caso de la economía china. Esta situación fue objeto de interpretaciones incorrectas de la realidad por parte de dirigentes incluso en el campo revolucionario. Aseveraciones como que algunos países estaban blindados contra las consecuencias de la crisis, y que esto se debía a la puesta en prácticas de iniciativa reformistas como el socialismo del siglo XXI quedan al descubierto cuando años después vemos con claridad que estas economías comienzan a experimentar los fuertes impactos de la crisis, producto de esa dependencia con respecto a los países imperialistas.

Caso Palestina.

La agresión del ejército sionista de Israel, expresión del imperialismo mundial contra el pueblo palestino, experimentó una agudización, el mundo ha sido testigo de los nuevos hechos de violencia que han dejado como resultado miles de muertos, con un importante número de víctimas entre niños y mujeres, ataques a hospitales y escuelas que dejan claro el carácter sanguinario del imperialismo y sus lacayos.

El genocidio contra el pueblo palestino, se ha desarrollado con la mirada complaciente de las principales instituciones burguesas diseñadas según para dar soluciones a situaciones como las que hoy vivimos, tal es el caso de organismos como la ONU y su consejo de seguridad, que a lo máximo que llegan es hacer un llamado de atención que en nada cambia la terrible situación mencionada.

La lucha del pueblo palestino se ha centrado en buscar el reconocimiento como Estado independiente, como lo ha establecido la ONU, lo que se expresa como lucha por la liberación nacional, de igual forma están obligados a dar respuesta a los constantes ataques del ejército sionista en su territorio con el lanzamiento de cohetes y tácticas de resistencia popular.

Como marxistas leninistas debemos estimular y hacer el llamado porque en el seno de la organización revolucionaria palestina en particular y de los pueblos en general se desarrolle la visión revolucionaria antiimperialista, de la lucha por avanzar hacia la conquista del socialismo y fortalecer la acción de clase, pues mientras no se infrinjan importantes derrotas estratégicas contra el capitalismo no habrá real posibilidad liberarse de esta situación.

Latinoamérica

La oleada de transformaciones democráticas de la región hizo posible una serie de experiencias en diversos países del área, lo que a su vez generó la conformación de iniciativas dentro del marco burgués, se crearon instituciones que agudizaron las contradicciones interimperialistas en el continente, pues se abrieron las puertas a otros imperialistas, que vieron la gran oportunidad de debilitar la influencia del imperialismo norteamericano en la región, lo que establece una coyuntura bien interesante que moverá con fuerza el ajedrez político y económico en la región, pues para poder avanzar en el continente las fuerzas chinas y rusas, por ejemplo, se han visto en la obligación de establecer convenios con la intención de ganar parte del mercado para poder colocar sus productos a la vez que avanzan en la región colocando sus capitales mientras se llevan materias primas.

Latinoamérica es en esto momento escenario de disputa por sus recursos y esto se desarrolla hasta el momento por las vías diplomáticas burguesas, expresándose en contradicciones que se han mantenido solo en palabras, sin embargo estas contradicciones inter imperialistas tienden a experimentar una agudización, lo cual no descarta escenarios de futuras confrontaciones bélicas, y ante este posible panorama debemos como organizaciones marxistas leninistas estar atentas para poder garantizar triunfos para la causa proletaria.

El gran capital financiero ha logrado demostrar su gran poder al hacer que un juez de los Estados Unidos establezca medidas contra el Estado argentino partiendo de reclamos por incumplimiento del gobierno con el pago de préstamos que solicitaron a los organismos financieros en la crisis que sacudió a ese país en el 2001. Los llamados fondos buitres, lo cuales son bonos de la deuda argentina comprados por privados y que ahora reclaman su pago inmediato. Esta deuda pretende cobrarse con altos intereses para que los imperialistas llenen sus arcas a través de las acciones especulativas de los organismos financieros que controlan.

Pero este conflicto se quiere dejar encerrado en la visión nacionalista burguesa, levantando la bandera de “la agresión nacional” sin denunciar al imperialismo y sus cómplices desde una visión de clase, también es necesario dejar en claro detrás de esto está la complicidad del “Kirchnerismo” que durante más de 10 años ha sido “pagador serial”, entregando millones de dólares a especuladores internacionales, mientras hacen que la clase obrera y el pueblo paguen la crisis, lo que sucede es que estos usureros internacionales ahora pretenden cobrar todo de una vez y el gobierno argentino no tiene como hacer frente a este reclamo, ante todo este embrollo que se quiere hacer ver como patriotismo, la posición marxista leninista invita a despojarse de las visiones nacionalista burguesas y denunciar a quienes adquirieron tal deuda, en condiciones financieras desventajosas, además entregando la soberanía al permitir que jueces de otros países puedan intervenir en estos reclamos.

En otros aspectos de la política en nuestro continente debemos mencionar el desarrollo de la política en Colombia luego de las elecciones. Con el triunfo de Juan Manuel Santos como representante de un sector de la burguesía, que por intereses económicos quiere lograr una tregua de la guerra en ese país, continúan las posibilidades reales de que se sigan desarrollando las conversaciones entre las fuerzas guerrilleras, con el propósito de poder alcanzar algunos acuerdos políticos.

Para las fuerzas revolucionarias estas conversaciones pueden ser una posibilidad de llevar el debate de los problemas esenciales del país a diferentes sectores en condiciones mejores de las que tienen en la actualidad, permite esto un escenario para llegar con el mensaje y propuesta revolucionaria a las amplias masas. Por su parte la burguesía trata de tomar estos espacios de tiempo para golpear a través de sus aparatos represivos y de inteligencia a las fuerzas revolucionarias y populares.

En el desarrollo de la lucha de clases es posible que sea necesario establecer acuerdos, incluso con el enemigo declarado, esto por supuesto jamás debe significar que se renuncian a los principios que rigen la vida de una organización revolucionaria, a los camaradas de las FARC, ELN y EPL deseamos avances en su lucha contra el enemigo burgués, que estos nuevos escenarios sirvan para crecer y consolidarse en el seno de las amplias masas, sin entregar las armas ni exponer a los cuadros o masas.

Estos momentos son de acumulación de fuerza, pues mientras existan las clases estas se confrontarán en diversos terrenos hasta la victoria de una sobre la otra. Cómo marxistas leninistas aspiramos los mejores y más efectivos resultados para las fuerzas revolucionarias. Sus avances y triunfos serán los avances y triunfos de las fuerzas revolucionarias a nivel internacional. 

Por otra parte tenemos a Brasil, economía emergente, integrante de los llamados BRICS, bloque económico encabezado por China y Rusia que disputan el dominio de importantes zonas del mundo a otros imperialistas entre ellos a los EE.UU. Brasil con sus cordones de miseria es un país donde los grandes monopolios del capitalismo mundial han concentrado su accionar por su potencialidad propio y la influencia en la región por ser el país con la economía más grande de suramérica. 

Importante sectores populares tomaron las calles brasileñas para manifestarse en contra del derroche de recursos económicos que ocurría a propósito del mundial de fútbol, en las calles se escenificaron enfrentamientos, que eran ocultados por los medios de propaganda burguesa que hacían todos los esfuerzos para demostrar que todo estaba bien, que la gente estaba contenta, esperando solo el comienzo del mundial.

Para dar una mejor imagen ante los ojos del mundo, el gobierno brasileño incluso preparó tropas élites para desarrollar operaciones de limpieza en los sectores populares, traduciéndose esto en el aumento de las operaciones represivas a gran escala en las llamadas favelas.

Una vez más somos testigos de las artimañas de los capitalistas para establecer con mayor fuerza el dominio sobre los pueblos por medio de la manipulación de fanatismos a través de los medios, y si es necesaria la represión para garantizar los ingresos a las cúpulas que dirigen el deporte rentado. 

Venezuela

Nuestro país experimenta situaciones en lo económico que se expresan en la perdida de la capacidad adquisitiva del salario, devaluación de la moneda, inflación, acaparamiento y especulación por parte de la burguesía y de sectores desclasados que son usados para contrabandear productos y vender en las calles con sobreprecio, aunque en la forma pudiese dar la apariencia de que las condiciones continúan similares con respecto en años anteriores en cuanto a las condiciones de vida se refiere, la realidad expresada en la acelerada pérdida de la capacidad adquisitiva de las mayorías, el continuo desarrollo de actividades especulativas, de contrabando que se resumen en una consolidación de mecanismos mafiosos que está bajo el control de sectores de la burguesía y pequeña burguesía vinculados al gobierno y a la oposición, demuestra que los efectos de la crisis de la que el gobierno decía estar blindado, han llegado a nuestro país. 

Estos grupos mafiosos han logrado incorporar a sus actividades a sectores populares y de trabajadores a través de mecanismos como el llamado “bachaqueo” esto le hace que esta situación sea muy difícil de controlar pues los corruptos, mafiosos y especuladores que controlan estas actividades cuentan con una base de apoyo, que lejos de combatirlos intentan justificar estas acciones bajo el pretexto de que no hay nada que hacer. Esta aseveración tiene algo de verdad, pues en el marco del capitalismo donde impera el dominio de la burguesía no hay nada que hacer contra estos actos propios de la descomposición capitalista; es decir no se puede dar respuesta satisfactorias en favor de las mayorías si no superamos el control que ejerce la burguesía sobre la producción en general y si conciliamos con ellos como una política que busca evitar la confrontación.

La ofensiva militar en la frontera, acompañada de inspección y sanción a los comercios, ha dado buen resultado desde el punto de vista de contener el contrabando de extracción, golpear a las mafias, grandes y pequeñas, aumentar la disposición de mercancías, siendo un triunfo para el gobierno que se ha visto como decidido a enfrentar este problema. El cambio de toda la jerarquía militar de la frontera y la designación de oficiales de otras zonas ha sido una buena medida ya que estos no están vinculados a las mafias, pero seguramente en pocos meses llegarán a acuerdos para que se inicie de nuevo el contrabando, ya que el diferencial cambiario es tan grande que deja grandes ganancias muy apetecibles lo que indica que harán todo lo posible para retomar las acciones ilegales.

Muchas de las últimas decisiones del gobierno nacional dejan en claro el desarrollo de una tendencia proclive a la conciliación con sectores terratenientes y burgueses, esto se traduce en que muchas conquistas y avances obtenidos por la lucha de los sectores revolucionarios durante todo estos 15 años de proceso revolucionario, comienzan a ser frenadas, desconocidas, con el propósito de ceder ante las presiones de los burgueses hecha en la llamada mesa de diálogo.

Es así como la recuperación de tierras y fábricas ha sido completamente paralizada y se dice algunas serán devueltas a quienes conspiran contra el gobierno, a quienes demuestran el desprecio por los explotados y oprimido, quienes despidieron, agredieron y asesinaron trabajadores ahora podrían ser premiados con estas medidas.

Este proceso de conciliación de clase ha favorecido la acción contrarrevolucionaria de la burguesía, la ha potenciado y ha producido un impacto negativo en parte de la población.

Ser consecuente con las ideas revolucionarias, con el socialismo comporta defender sus principios no solo de palabra sino en los hechos concretos, la situación actual requiere que entendamos que profundizar y avanzar en la construcción revolucionaria no se logra atendiendo las voces de los perros rabiosos de la burguesía. Nuestra propia experiencia nos ha demostrado que la burguesía no perdona a los revolucionarios, que cuando tiene la fuerza suficiente extermina a todo lo que le sea adverso sin ninguna clase de consideración, por eso la única opción para los verdaderos revolucionarios es profundizar expropiando y destruyendo el Estado burgués.

Las medidas adoptadas en lo económico han fortalecido a las posiciones burguesas, por error o por omisión, se han tomado acciones que desacertadas necesitan ser rectificadas, pero esta rectificación no debe hacerse atendiendo las propuestas burguesas, tampoco a las propuestas reformistas que solo significan pañitos de agua caliente. Las medidas deben hacerse bajo la dirección de los principios revolucionarios, apoyándose en la base revolucionaria de los trabajadores y las fuerzas populares, con una planificación nacional centralizada y el uso del método científico para superar los errores y salir del círculo vicioso de empréstitos, deuda externa y dependencia. 

El ministro Ramírez en su viaje a Londres expresó a nombre del gobierno venezolano una ideas sobre como abordar la actual situación, con la esperanza que la “confianza” en la economía venezolana se mantenga en un nivel adecuado, para evitar la situación de Argentina, en cierta medida logró el objetivo a cambio de aplicar una serie de medidas entre las cuales se encuentran salir de los “radicales de izquierda” del gobierno, aumentar la gasolina, aplicar una liberalización sobre el cambio de la moneda, “racionalizar el gasto público”, reorganizar la administración del Estado, lo que significa una serie de medidas de ajuste económico que pueden golpear el bolsillo de las mayorías oprimidas, entre las que ya se han anunciado llevar el cambio a Sicad II y aumentar el precio de la gasolina, así como los servicios de electricidad, tales medidas, sin duda alguna, al ser aplicadas, generarán un impacto negativo entre la población, para lo cual se prepara el gobierno fortaleciendo los programas de atención a la pobreza extrema.  

Como forma de capear la crisis el gobierno ha profundizado los lazos con China, Rusia y en general se plantea abrir nuevas negociaciones con los BRICS, que no representan más que un grupo de potencias emergentes, unidas al gran capital internacional por medio de los monopolios que operan en estos países aprovechando las óptimas condiciones de materias primas, tierras, agua, sin tanta regulación ambiental, con una mano de obra abundante y barata lo que ha sido el paraíso para las grandes corporaciones transnacionales que se han asociado a las burguesías nativas de esos países para, con la complicidad de los gobiernos, explotar a sus pueblos y extraer grandes masas de capital, generando en esos pueblos una idea de progreso por medio de elementos de modernización capitalista.

El aumento de la gasolina

El anuncio de un posible aumento de la gasolina ha generado controversia y polémica en diversos sectores de la vida nacional. Es lógico que una medida como el aumento de la gasolina genere este tipo de reacciones, pues como sabemos esto será la excusa perfecta para desatar toda una ola especulativa por parte de la burguesía y la pequeña burguesía los cuales tienen el control del comercio de productos en el país. Entre las posibles consecuencias que se asoman a la puerta, está la agudización de las acciones callejeras de los sectores de la oposición que de manera oportunista intentará aprovechar lo mejor posible el escenario para provocar revueltas y desestabilización social. 

El precio del combustible en nuestro país como sabemos es uno de los más baratos a nivel mundial, esto es aprovechado por las mafias organizadas que controlan el comercio ilegal de este producto hacia Colombia, país donde el precio de las mercancías es muy elevado, como consecuencia de la imposición a sangre y fuego de las políticas económicas capitalista. Este contexto se convierte en el escenario ideal para que algunos grupos dedicados a el mencionado comercio ilegal, obtengan grandes ganancias para sus intereses particulares, tal es el caso de los paramilitares, quienes controlan gran parte de la actividad de contrabando de combustible en la frontera. Aquí opera ese principio de la actividad capitalista que la inversión y los esfuerzos se harán donde haya posibilidades de mayores ganancias y ciertamente la actividad de contrabando de gasolina permite esas grandes ganancias.

Nosotros decimos que más allá de la necesidad del aumento o no de la gasolina, el debate está en ¿cómo se invertirán y administraran las ganancias propiciadas por ese aumento?, ¡quienes serán los principales beneficiarios, ¿cómo se controlara la ola especulativa que desataran una seria de comerciantes parasitarios bajo la excusa de este aumento? ¿Cómo debe organizarse el pueblo para combatir esta ola especulativa? Preguntas que deben ser contestadas a la luz del debate con los sectores revolucionarios y no oyendo las voces de la burguesía. 

En el debate del aumento de la gasolina no solamente debe tenerse en cuanta el aspecto económico, sino también el elemento político. La oposición intentara obtener el mayor provecho político del descontento popular. Manipulara y engañara ofreciendo soluciones que por supuesto solo serán una cortina de humo para ocultar sus reales objetivos, crear escenarios de violencia callejera y así avanzar en sus planes de recuperar los espacios de control perdidos ante la acción revolucionaria popular. No dejemos pues que este momento sea aprovechado por la derecha fascista para sus propósitos, combatamos a su vez a los conciliadores que infiltrados en las filas revolucionarias pretenden ahogar el accionar revolucionario, combativo y consecuente. A los trabajadores, a los sectores populares, enviamos nuestro mensaje de seguir profundizando la organización, prepararse para seguir peleando contra la burguesía y sus lacayos defensores, pues en conclusión mientras no superemos el marco del capitalismo medidas como el aumento de la gasolina podrán ser utilizados por especuladores y acaparadores para imponer su ley y obtener con esto grandes ganancias.

Los acuerdos comerciales entre Colombia y Venezuela

Entre los esfuerzos que realiza el gobierno venezolano para tratar de avanzar en materia económica están los acuerdos asumidos de manera bilateral con el actual gobierno colombiano..

Entre los acuerdos destacan las medidas que tomaran para combatir el contrabando en la frontera el cual es un elemento de suma importancia, sobre todo para el gobierno venezolano ya que esta actividad genera millones en pérdidas económicas. También se incluye la exigencia de las aerolíneas colombianas de la cancelación de la deuda que el gobierno venezolano tiene con estas empresas y que concluyen en la toma de medidas por parte de las mismas, entre lo que se incluye la cancelación de algunos vuelos, creando así incertidumbre y estableciendo las situaciones propicias para la especulación desmedida con los pasajes, los cuales por la situación experimentan escasez y con esto la elevación desmedida de los precios.

Para llevar la dirección de esta iniciativa se han designado como responsables a Mauricio Cárdenas por el lado colombiano y a Rafael Ramírez por el lado venezolano.

El contrabando de extracción en la actualidad golpea de manera sensible a los explotados y oprimidos, la forma de controlarlos es incorporando a la milicia y organizaciones en un plan revolucionario de fiscalización y control, ejercido por el proletariado junto a la generalidad de los sectores populares revolucionariamente organizados.

Tesis de Maduro 

En el reciente congreso del PSUV, el presidente Nicolás Maduro expuso 5 tesis para la consolidación del proceso revolucionario en Venezuela. Opinaremos sobre estas tesis por ser elemento de debate necesario para quienes convencido estamos de la necesidad de debatir sobre el rumbo económico y político que ha de seguir el país. Como partido vemos necesario opinar con franqueza revolucionaria sobre esta propuesta,

1) Sin socialismo no es sostenible la soberanía ni la independencia: Con esta aseveración estamos de acuerdo, sin embargo es necesario establecer que para construir el socialismo debemos profundizar y fortalecer la organización de la clase obrera y los sectores populares, favorecer sus acciones revolucionarias, golpear a los burgueses que pretenden desconocer las conquistas más elementales de los trabajadores en general. No es conciliando con la burguesía ni permitiéndole el control de la producción y de la casi totalidad de la actividad comercial que se construye socialismo. Para esto es necesario el control de los medios de producción por los trabajadores. 

2) La sostenibilidad de la revolución depende de una economía socialista y productiva: Con esto también estamos de acuerdo, pero la economía socialista debe ser planificada, desarrollar el control obrero de la producción, para esto insistimos debe cambiarse la correlación actual donde el 93% de las empresas en el país son de capital privado, pues mientras los capitalistas dominen la actividad productiva tendrán el poder de acaparar y sabotear al gobierno, tal y como lo vienen haciendo. Por otro lado para impulsar una economía productiva se hace necesario impulsar el aparato productivo; esto significa que la actividad importadora debe disminuir, lo que a su vez significa frenar a aquellos sectores que se enriquecen con la actividad importadora y frenan cualquier iniciativa de desarrollo del aparato productivo, pues esto le quitaría la gallinita de los huevos de oro. Estos enemigos del proceso no solo están en la oposición, sino en instituciones del gobierno beneficiándose de los grandes contratos de importación.

3) El socialismo es democracia y la democracia es socialismo: Aquí estaríamos de acuerdo en decir el socialismo debe ser democracia proletaria, es decir para las mayorías explotadas y oprimidas, y dictadura para someter a todos los especuladores, acaparadores y conspiradores que quieren frenar el avance del proceso revolucionario.

4) La revolución espiritual la revolución del amor: Entendemos que la revolución espiritual depende en primer orden de una revolución en lo social para manifestarse como hecho general, por lo que debemos destacar que no habrá una real revolución espiritual sino se concreta la revolución socialista, para esto es necesario destruir al Estado burgués. El capitalismo promueve el individualismo, enajena al productor, hasta las profesiones y oficios más nobles sucumben ante el carácter mezquino del capitalismo para convertirse en actividades que se rigen por el interés económico. Lo espiritual no escapa a la lucha de clases y al hecho social, es pues un reflejo del mundo material.. Mientras la base económica del capitalismo se mantenga, es decir, mientras haya estado capitalista vigente, lo espiritual seguirá expresando en lo general los intereses del capitalismo. Es necesario entonces que destruyamos al estado burgués.

5) Lucha por un mundo multicéntrico y multipolar, para la consolidación y la nueva independencia de nuestros pueblos: La lucha por la revolución socialista comporta la solidaridad internacional, es decir el internacionalismo proletario. Este elemento es profundamente clasista. La construcción de un mundo multicéntrico debe ser visto desde la perspectiva de clase, pues podemos tener varios polos de poder con la similitud que serán polos imperialistas o capitalistas emergentes, por lo tanto se comportaran como capitalistas y terminaran sometiendo a los pueblos.

Los últimos convenios con China

Venezuela y la República Popular China han firmado nuevos convenios en lo económico, estos convenios abarcan sectores como la agricultura, educación, vialidad, construcción de viviendas entre otros. Los convenios suscritos también contemplan la intervención de los capitales chinos en el desarrollo del llamado mapa minero. El tema de la seguridad pública también fue abordado en este convenio, en el cual se estableció la cooperación para establecer un sistema estatal de seguridad pública. La visita del presidente chino a nuestro país ha confirmado la importancia que le asigna China a América Latina en general y a Venezuela en particular. El presidente chino vino a cerciorarse personalmente que los pasos para la exportación de capitales por parte de los monopolios chinos a nuestro país marchen bien.

Este fortalecimiento de los capitales chinos en nuestro país se hace en el marco de convenios que aunque puedan ofrecer mayores ventajas por los momentos con respecto a los establecidos por los capitalistas norteamericanos, no dejan de ser parte de la ofensiva china por apoderarse del mercado latinoamericano, desplazando definitivamente a los consorcios capitalistas norteamericanos.

Un mayor endeudamiento con China, mayores compromisos políticos y económicos entre una potencia imperialista que va camino a ser la primera en el mundo y un país de economía dependiente, poco desarrollado en el aparato productivo y que no ha tocado prácticamente el estado burgues. Esto ofrece un panorama donde los imperialistas chinos aseguraran los mejores resultados, mientras que nuestro país en un tiempo tendrá que honrar el pago de los préstamos recibidos, y para eso será necesario impulsar la construcción de la industria pesada, la tecnificación del campo entre otras cosas, situación que luce muy difícil mientras la corrupción , la falta de fiscalización y control hagan posible que estos nuevos recursos se vayan por el caño del desfalco como ya sucedió con los 20 mil millones del fondo chino venezolano, donde la mayoría de los responsables ni siquiera enfrentan procesos para ser encarcelados. En otras palabras mientras continúe el sistema capitalista los financiamientos solo significaran más dinero para los corruptos tanto de los que están en la oposición como de aquellos “rojos rojitos” que trafican con la palabra revolución para vivir de ella. 

La dependencia de Venezuela se profundiza cada día, la falta de un verdadero Plan Nacional Estratégico hace que se trabaje con la mayor improvisación, en cada sitio, de acuerdo a lo que allí se pide, se aprueba como una feria, lo que provoca un gasto de recursos y la construcción de obras de forma desarticulada. El llamado gobierno de calle, en el que se determina por medios poco científicos como invertir los recursos no permite que se conduzca de manera eficiente la economía, irrespetando incluso el llamado Plan de la Patria, que vendría a ser el elemento más avanzado de planificación estratégica. 

Con relación la producción de alimentos la situación es peor, además de la falta de planificación nos encontramos con problemas de falta de inversión, cambio hacia un diseño centrado en los grandes productores capitalistas y para colmo efectos del cambio climático, con una prolongada sequía, pérdida de cosechas, muerte de animales y la quiebra de muchos productores, sin contar que de no llover, el verano será de lo más largo y catastrófico.

También en la agricultura, y de forma aún más dramática se observa la falta de planificación; no ha habido una política de construcción de embalses, lagos, lagunas o pozos, ni grandes obras de riego, lo que ahora provoca una situación crítica, y de nuevo la consabida improvisación: salir a última hora a invertir millones y millones en pozos, que por la emergencia seguramente serán hechos sin los estudios suficientes transformándose en otro foco de corrupción, con las consabidas pérdidas y profundización de la dependencia.
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Editorial Acero Revolucionario N° 28, octubre de 2014

Órgano interno del Comité Central del PCMLV


La derecha se prepara para presionar en la calle

Las contradicciones agudizadas en el mundo capitalista producen un ambiente de conflictividad al que no es ajena Venezuela ni los países de la región, independientemente del gobierno que tenga el control del aparato de Estado. Las contradicciones inter imperialistas (en sus bloques EEUU-UE vs China-Rusia), entre países imperialistas vs dependientes, y la contradicción capital-trabajo se van expresando de una forma cada vez más violenta, produciendo crisis regionales, sectoriales, ambientales, sociales y de clase, por medio de un aumento de conflictividad, protestas, guerras y revoluciones, todo esto como signo característico de la crisis general del capitalismo.

Ubicándonos en Venezuela, de acuerdo a lo que es posible conocer de las políticas gubernamentales y de las intenciones de nuestros comunes enemigos de clase, en los meses que se aproximan, veremos un mayor aumento de la confrontación entre la derecha opositora y el gobierno, así como también entre los diversos componentes de la burguesía y la clase obrera; esto se expresará en mayor sabotaje económico por una parte y las respuestas institucionales-burocráticas del gobierno por otra. Así mismo, los propietarios de medios de producción (la burguesía) van a arremeter contra los trabajadores para aumentar la tasa de plusvalía y generar mayor descontento.

El plan de confrontación económica y social de la derecha se prepara para presionar en la calle, en primer momento por la libertad de sus grupos “estudiantiles” y paramilitares detenidos, que forman parte del ejército fascista que han ido construyendo a partir de las guarimbas, de igual forma algunas expresiones sindicales de derecha buscan provocar protestas y choques en un intento por arrastrar las masas populares contra el gobierno y el proceso bolivariano.

Ante este panorama, que refleja condiciones objetivas; como la pérdida del poder adquisitivo del salario, desmejora de las condiciones de vida de las mayorías (producto de la inflación, acaparamiento, escasez y contrabando de extracción), con condiciones subjetivas; como el envalentonamiento de la derecha, la sensación de debilidad del gobierno, las contradicciones económicas y políticas dentro del proceso, la falta del liderazgo de Chávez, los intentos del gobierno en conciliar con la burguesía tradicional haciendo concesiones, los rumores de que el gobierno acaricia la idea de aplicar medidas de ajuste recomendadas por sus asesores externos (aumento de combustibles y servicios públicos, devaluación de la moneda, recorte del gasto público, privatización de empresas del Estado como Citgo, entrega de créditos y facilidades a los empresarios, devolución de fincas y empresas despropiadas) mientras se continua con el llamado a la “oposición razonable” para conversar sobre el diálogo por el futuro del país, creándose con éste una sensación de pérdida del rumbo.

Detrás de todo esto, están los efectos de la crisis del capitalismo que han llegado al país con una ocultada baja de ingresos por concepto de venta de petróleo, aunado a la poca producción local y una política de satisfacer necesidades con importaciones, mientras se permite la repatriación-fuga de capitales a propios y extraños, lo que genera un progresivo deterioro de la economía y junto con éste, la pérdida de la confianza del pueblo en un gobierno que ya no es capaz de mostrarse seguro y que se enfrenta a una ofensiva económica burguesa con medidas coyunturales de corte liberal, mientras mantiene un discurso de socialismo y revolución, lo que va creando tal situación de confusión y debilidad popular que puede llevar a una situación revolucionaria.

Estas contradicciones se expresan con mayor fuerza y de manera particular, en Medio Oriente y África con guerras donde chocan los bloques imperialistas, estos a su vez arman a sus peones y aunque, por ahora casi imperceptible, también lucha el proletariado de esos países por no dejarse atrapar en guerras interburguesas de la que nada tiene que sacar; aquí está el centro del análisis marxista leninista: más allá de lo cruel o terrorífico de estas guerras, ¿Qué papel juega la clase obrera de esos países? ¿Qué gana con entregar su vida para que se posicionen los representantes de algún monopolio? ¿Por qué no organizarse y luchar por nuestros propios intereses en lugar de ser peones de algún bloque imperialista?

Los medios de propaganda burgueses invisibilizan a la clase que con su fuerza de trabajo produce los bienes de que disfruta la sociedad, clase que lucha y es reprimida en cada uno de esos países, mantenida en condiciones de semiesclavitud para que los imperialistas y sus lacayos nacionales tengan recursos para hacer la guerra en defensa de unos intereses que para nada benefician al proletariado, ni a la mayoría de esos pueblos, pero que son estimuladas por el imperialismo para tomar control de zonas estratégicas sin arriesgar sus propios soldados mientras estos últimos viven en la opulencia y tratan de reactivar su economía por medio del complejo industrial militar.

Esta confrontación entre potencias imperialistas va dando una nueva configuración a las zonas de influencia de las mismas: EEUU va desplazando a algunos países europeos de África del norte y el Medio Oriente, mientras aplastan gobiernos “independientes”, China se introduce con fuerza en América Latina, Asia y África del sur, Rusia retoma espacios en Crimea pugnando por otras áreas de Ucrania, donde la UE ha logrado posicionarse. Junto con esta ofensiva los grandes monopolios del petróleo, finanzas, tecnología, electrónica, química, farmacéutica, industria automotriz van creando nuevos repartos; podemos ver como la industria automotriz, industrial y metalúrgica china se ha posicionado en América Latina.

Todos estos procesos que forman parte de la lucha por un nuevo reparto del mundo entre las potencias imperialistas, y de los mercados entre los grandes monopolios, es algo característico de la fase imperialista del capitalismo, llega a un punto donde las mismas potencias imperialistas chocan directamente, ya que las potencias emergentes (China y Rusia) luchan por ocupar un puesto preponderante y las tradicionales (EEUU-UE) se resisten a perder espacios de dominio.

Ante este panorama, la clase obrera Venezolana, el campesinado y los explotados no tenemos más que prepararnos para empujar una plataforma de luchas que presione al gobierno a tomar medidas favorables a las mayorías populares, como aumento de salario para recuperar la capacidad adquisitiva del salario, congelación de precios, expropiación a los saboteadores y especuladores, impuesto progresivos a los banqueros y comerciantes, además de una política urgente de consolidación de las organizaciones para la actividad agrícola, producción de alimentos y recuperación de industrias de la mano de la clase obrera.
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Resolución XIX sesión plenaria de la CIPOML


En la Mitad del Mundo, en un ambiente de camaradería y solidaridad internacionalista, los miembros de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas (CIPOML), nos reunimos para compartir y debatir análisis y experiencias. Hemos llegado a resoluciones que contribuirán al cumplimento del papel histórico del los marxista-leninistas, de los revolucionarios, de los combatientes antimperialistas y antifascistas, de la clase obrera, de los pueblos oprimidos y de la juventud.

Sobre la situación internacional

*Se agudizan las contradicciones fundamentales de la época*

La crisis económica internacional que se expresa en algunos países, particularmente de Europa Occidental, y el decrecimiento económico de otros, son la más clara demostración de que se agudizan las contradicciones fundamentales: entre el capital y el trabajo, entre el imperialismo y los pueblos y naciones oprimidas, entre las potencias y monopolios imperialistas. Es una crisis cíclica que se desarrolla sobre el terreno del agravamiento de la crisis general del capitalismo iniciada un siglo atrás.

Se profundiza también la lucha ideológica y política entre los revolucionarios proletarios que combatimos por el socialismo, y la reacción, el liberalismo y el oportunismo que defienden el capitalismo y el imperialismo.

Los países imperialistas encabezan el decrecimiento de la economía, en primer lugar los Estados Unidos, que tiene un crecimiento industrial cero. En Japón se producen nuevos descensos de la economía. Varios países de la Unión Europea enfrentan una recesión que golpea mayormente a Grecia, España, Portugal, Italia, Irlanda y amenaza a Francia, Bélgica y otros. Los propios economistas burgueses hablan de que esos países tardaran muchos años para volver a los niveles anteriores al 2008 e iniciar el proceso de recuperación.

Las economías denominadas como- locomotoras- del capitalismo, China, India, Rusia se encuentran en un proceso de desaceleración económica, acentuándose esa situación en Brasil que desciende de manera sostenida. Los países dependientes de América Latina, África y Asia sufren el impacto de la crisis en menor escala, debido a los altos precios de las materias primas, recursos naturales y productos agrícolas; registran un crecimiento con desniveles.

Los grupos monopolistas, los países imperialistas y las burguesías nativas, sus gobiernos, trasladan el peso de la crisis a las masas trabajadoras, los pueblos y la juventud. En todos los países del mundo vemos la intensificación de la explotación de la clase obrera con el pretexto del aumento de la competitividad; en Europa golpean los despidos masivos de trabajadores, la reducción de los salarios a través de chantajes, etc., el aumento de la precariedad ocupacional y la flexibilidad laboral bajo diferentes denominaciones en nombre de la máxima ganancia monopolista.

Los emigrantes de todo el mundo son víctimas de esa política, además enfrentan la discriminación, la xenofobia, el racismo; son colocados como enemigos de los trabajadores nativos que los culpan del crecimiento del desempleo; son mano de obra barata que utilizan los capitalistas para su mayor acumulación.

En el campo empeoran las condiciones de vida y de trabajo como consecuencia de la política de precios, de los tratados de libre comercio, que benefician los monopolios de la industria agroalimentaria. Los negocios del agro se desarrollan de la mano con la creciente monopolización de la tierra, de la producción agropecuaria y de la comercialización que se asientan en la super explotación de los trabajadores del campo y de la dependencia imperialista impuesta sobre la mayoría de los países.

La juventud se ve afectada por que se restringe la educación pública, convirtiendo las escuelas en productoras de fuerza de trabajo barata, al servicio del capital; masas enormes de jóvenes se incorporan a los millones de desempleados, inclusive graduados universitarios

Mientras los grandes monopolios financieros e industriales continúan siendo alimentados por los fondos públicos se disminuyen y recortan drásticamente los presupuestos sociales, los dineros destinados a salud pública, educación, vivienda, seguridad social, etc.; se elevan los años para la jubilación y en algunos países se llegó a la decisión de disminuir los salarios e incrementar la jornada laboral.

Es de tal magnitud la crisis que el imperialismo y los gobiernos implementan políticas cada vez más brutales, agresivas, expoliadoras y represivas contra las masas trabajadoras y populares.

*Las políticas del capital se vuelven más autoritarias y represivas*

Junto a la crisis económica camina la crisis política de la burguesía, se expresa en las instituciones, en la deslegitimación de la política en general, de la democracia burguesa y de los partidos políticos en particular.

Una manifestación de esta realidad es la alta abstención en las elecciones en muchos países, la pérdida de confianza en los tradicionales partidos políticos de la burguesía, incluidos los partidos reformistas y socialdemócratas. Esta situación se manifiesta en varios países en el desencanto, en la inconformidad de las masas, en la búsqueda de alternativas de cambio que están siendo cubiertas por opciones burguesas en nombre de la izquierda, del “socialismo democrático”, del “socialismo del siglo XXI”. También abre espacios a nuevas fuerzas reaccionarias, en algunos casos fascistas, fundamentalistas y populistas que con su demagogia se presentan como alternativa de cambio para los pueblos.

A la pérdida de credibilidad de las instituciones burguesas nacionales, se añade el desprestigio de los organismos internacionales del capitalismo y la globalización como el FMI, la OMC, la OTAN, la UE, ONU, etc.

Las masas no avanzan a distinguir plenamente a los partidos que representan sus intereses. Eso se debe, principalmente, a la influencia de las ideas reaccionarias, a la ofensiva ideológica del imperialismo y de las burguesías para que pierdan interés en la lucha por el poder y asuman el anti partidismo, con lo cual los grupos dominantes continúan con la manipulación de las masas y del poder, a la presencia y la actividad de las diferentes manifestaciones del oportunismo y el revisionismo, y desde luego, a la debilidad y limitaciones de la izquierda revolucionaria.

Otra manifestación de esa tendencia es la involución de los gobiernos llamados progresistas, especialmente en América Latina, que han expresado sus límites ideológicos y políticos, y en su condición de administradores de la crisis adoptan medidas que afectan a los pueblos, criminalizan la protesta social. En algunos casos utilizan el nombre de izquierda, de la revolución, del socialismo para impulsar su proyecto de modernización capitalista

En general, asistimos a un proceso de creciente autoritarismo, del desarrollo del terrorismo de Estado en el ejercicio del poder burgués, de la negación de la soberanía nacional y del derecho de autodeterminación de los pueblos, a la restricción de las libertades públicas y democráticas, a la criminalización de la lucha social y popular, a la supresión gradual de los derechos y de las libertades de los pueblos alcanzadas con años de lucha.

*La disputa por un nuevo reparto del mundo se agudiza*

La incapacidad del imperialismo por resolver su crisis, los sacrificios gigantescos de los pueblos, de las masas trabajadoras, obliga a buscar otras formas de solución. Una de estas es la preparación de nuevas guerras imperialistas, el incremento significativo de los presupuestos para gastos militares, las tropas de ocupación en países ricos en recursos naturales y ubicados en zonas geoestratégicas como Afganistán, Irak, Líbano, Congo, Malí, etc., sufren nuevas agresiones militares.

Esta situación se manifiesta particularmente en África, un continente con grandes recursos naturales, y agrícolas que el imperialismo utiliza para el perfeccionamiento de la tecnología y para tratar de salir de su crisis; y, en el Próximo Oriente para el control y explotación de los recursos energéticos. En estas regiones del mundo son evidentes las contradicciones y las rivalidades de las potencias y los monopolios imperialistas. Se expresa la tendencia a una mayor polarización entre Estados Unidos y la Unión Europea por un lado y China por otro; Rusia se incorpora a la disputa por sus propios intereses, al tiempo que se proyecta el BRICS como un nuevo bloque por el dominio planetario.

En Siria se viene desarrollando un conflicto político militar que involucra a la población entera, ha desembocado en una guerra civil reaccionaria que es el pretexto para la intervención imperialista y sionista. El peso de la opinión pública internacional, los intereses propios de varios países imperialistas, la denuncia de los sectores democráticos y aun de varios gobiernos y personalidades, entre otros, ha detenido momentáneamente esta intervención. EE. UU. sólo alcanzó a unir a Francia, Israel, Arabia Saudita y Turquía en esta guerra de agresión. Subrayamos que en este conflicto el imperialismo inglés no respaldó a EE.UU cuando durante varios años ha sido su aliado incondicional.

Al mismo tiempo, se demostró un papel más activo a nivel diplomático y militar de Rusia, que en los hechos la convirtió junto con EE.UU. en los árbitros del conflicto de Siria, dejando de lado a los pueblos y trabajadores que tendrán que subordinarse a los designios de las fuerzas extranjeras. El principio de autodeterminación de los pueblos está siendo, una vez más, burlado y pisoteado por los países imperialistas.

La crisis económica, la super explotación de las masas trabajadoras, así como la política de guerra y de saqueo imperialista agiganta la obligada y masiva emigración de millones de seres humanos que salen de su país huyendo de la guerra, de la violencia, de la miseria y en busca de un futuro mejor. En ese intento encuentran las fronteras cerradas, centenas mueren en la travesía y si logran acceder a su destino son objeto de la más cruel opresión y explotación, son vejados y maltratados por las mismas potencias imperialistas causantes de la ruina de sus países.

Los acontecimientos de Siria, otros eventos en África, Asia y Próximo Oriente, la expansión de la economía China están agudizando las contradicciones interimperialistas. China está ganando terreno con una agresiva política de exportación, con inversiones importantes en los países dependientes, con la tenencia de bonos del tesoro norteamericano (se ha convertido en el principal acreedor de EE.UU.); además, está trabajando por potenciar su aparato militar.

No es casual que los Estados Unidos ha priorizado la región asiática como una área estratégica en la cual concentra su fuerza militar para mantener su posición de supremacía.

*La respuesta de los trabajadores, los pueblos y la juventud crece de manera significativa*

El imperialismo y la burguesía descargan el peso de la crisis sobre los hombros de los trabajadores, de los pueblos, de los jóvenes en todos los países, imperialistas y dependientes.

Estos pueblos no se mantienen pasivos, están desarrollando su lucha y su organización. En este sentido destacan los continuos e importantes combates de la clase obrera y la juventud en Turquía, Brasil, Egipto, Túnez, Portugal, China, Bangladesh, Colombia, Chile, Grecia, Italia y España, entre otros.

Inclusive expresiones anti sistema de amplios sectores de la juventud y las capas medias en diversas latitudes se suman a la lucha de los trabajadores, luchas que han ido más alla de la reivindicación económica. Son gigantescas oleadas de las masas que en los últimos meses se han acelerado y se expresan contra las instituciones (establishment), a pesar de no tener un rumbo revolucionario abren la perspectiva de una nueva situación, alientan a las fuerzas progresistas y revolucionarias. En definitiva en todos los países, los pueblos manifiesta su descontento, protestan y buscan un camino que los conduzca a la solución de sus graves problemas.Una importante lucha de los trabajadores, los pueblos y la juventud en contra de las dictaduras y la tiranía se manifiesta en el Norte de África y Próximo Oriente; en Túnez, Egipto la lucha de resistencia contra el imperialismo y la reacción crece a pesar de todos los recursos que éstos utilizan para tratar de aplacar las luchas y desviarlas de su rumbo revolucionario. Expresiones de este proceso reaccionario son la utilizacion de los fundamentalistas islámicos, asi como los golpes de Estado y las intervenciones militares directas.

La CIPOML es parte de los trabajadores y de los pueblos que luchan por sus derechos, por su liberación social y nacional. Asumimos nuestra obligación de estar donde se libran las batallas, las apoyamos para que se encaminen hacia su objetivo final. De manera particular respaldamos la lucha que libra el pueblo de Túnez, nuestro partido hermano y el Frente Popular para alcanzar los objetivos de la revolución y el poder popular.

*Las tareas de los comunistas en la situación actual*

En estas aguas tormentosas de la lucha de clases nos corresponde cumplir con políticas y tareas que den respuesta a las siguientes cuestiones: ¿Cuál es la fuerza social que está en capacidad de derrotar al imperialismo, la burguesía y la reacción? ¿Quién debe dirigir las grandes o pequeñas oleadas de lucha? ¿Cuál es la sociedad que los trabajadores requieren para sustituir este sistema agonizante?

Para ofrecer una respuesta a estas preguntas es imprescindible consolidar, desarrollar y construir el Partido comunista como partido de vanguardia de la clase obrera, que se involucre profunda y permanentemente en el crisol de la lucha de las masas, en todos los casos, ya sean luchas organizadas o espontáneas; debemos trabajar para unificarlas y dirigirlas hacia la revolución social.

Nos proponemos reforzar la movilización y la organización de las masas explotadas y oprimidas en todos los terrenos, utilizando todas las formas de lucha y de organización que correspondan a las situaciones concretas.

Es de fundamental importancia impulsar la unidad de la clase obrera y el campesinado, así como de todos los sectores oprimidos por el capitalismo y otras formas pre capitalistas de explotación, bajo la dirección de la clase obrera y de su Partido. Resaltamos la necesidad de destacar los mejores esfuerzos al esclarecimiento de la cuestión del frente popular tanto como al impulso del trabajo por su construcción en las condiciones concretas.

Debemos poner atención especial al trabajo con la juventud que irrumpe vigorosa en el combate social y político, trabajar por darle rumbo revolucionario; y, entre las mujeres trabajadoras y de las capas populares que constituyen más de la mitad del genero humano, que sufren los efectos del despido laboral, de la precariedad, etc. y tienen grandes potencialidades revolucionarias.

En el debate sobre el trabajo con las mujeres trabajadoras y de sectores populares se destaca la necesidad de construir un amplio movimiento de mujeres democratico, antimperialista, revolucionario con sus propios objetivos.

En este momento nuestros esfuerzos se dirigen a organizar y fortalecer frentes populares como instrumento necesario para vincular y movilizar las amplias masas contra los planes del imperialismo y de la reacción. Frentes y coaliciones que van a plasmarse sobre una unidad programática que defienda los intereses de la clase obrera, de los trabajadores y de los pueblos.

Las lecciones del Marxismo Leninismo, la práctica de nuestros partidos enseñan que hay que combatir sin cuartel todas manifestaciones de sectarismo, de desviaciones de derecha o de izquierda, manteniendo la firmeza en los principios y la flexibilidad en la táctica.

Para cumplir las tareas es imprescindible el combate ideológico y político contra el imperialismo, contra la burguesía, así como contra las posiciones y prácticas colaboracionistas, conciliadoras, que afectan a los trabajadores y el pueblo por parte del revisionismo, del oportunismo, del reformismo y otras expresiones que confunden y desvían el objetivo de la revolución social así como de las revoluciones democrático populares.

Debemos organizar una gran ofensiva sobre lo que significan: la izquierda, la revolución social, el socialismo y el comunismo; difundir masivamente las propuestas que tenemos los comunistas en las diferentes realidades, confrontando con lo que el capitalismo y sus representantes le han dado a los trabajadores, especialmente hoy, que trata de anular un siglo de conquistas sociales y democráticas.

El año 2014 la CIPOML cumple 20 años desde que lanzó su proclama al mundo, su compromiso de forjar la unidad del movimiento comunista internacional, de contribuir decididamente a que el marxismo-leninismo se convierta en la fuerza material de los trabajadores y los pueblos para derrotar al imperialismo, al capitalismo e instaurar el socialismo y el comunismo como una sociedad de plena libertad y bienestar para los pueblos.

La CIPOML viene cumpliendo su papel con determinación, con importantes resultados que son todavía insuficientes. Hoy reafirmamos nuestro compromiso revolucionario de comprometernos a consolidarla y ampliarla para asegurar una dirección internacionalista, revolucionaria a las luchas de la clase obrera, de las masas populares y de los pueblos oprimidos del mundo.

Ecuador, octubre de 2013
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sábado, 26 de abril de 2014

Editorial Acero Revolucionario N° 27, mayo de 2014

Órgano interno del Comité Central del PCMLV



Primero de mayo, día de combate 

La clase obrera venezolana, como expresión de una clase con existencia local y universal, se hace presente en las calles este primero de mayo para que todas y todos recuerden nuestra historia de combate, que forma parte de la decisión inquebrantable de liberarnos de cualquier forma de opresión, y ratifica nuestra firme decisión de hacerlo mediante el único camino posible: La lucha.

Conocedores de nuestro papel de vanguardia de las clases trabajadoras, opuestos de forma radical a los explotadores y en especial a la burguesía, nos atrevemos a decir que nosotros sí albergamos odio, odio de clase contra quienes por siglos han asesinado, torturado, reprimido, encarcelado, perseguido y explotado; contra quienes esclavizaron a nuestros antepasados más lejanos, violaron y oprimen a las mujeres, sometieron a la servidumbre a nuestros abuelos y han sometido por la fuerza de la represión a nuestros padres, y a nosotros mismos, quienes prometemos usar todas las formas de lucha para que no lo sigan haciendo en el futuro.

Para cumplir el histórico compromiso de romper de manera definitiva con la explotación, en especial con el capitalismo, contamos con nuestra capacidad revolucionaria, con la voluntad firme, con la unidad de todos los explotados y oprimidas, además de algo muy importante: la conciencia. 

El desarrollo de la conciencia de clase, ha llevado al proletariado a la construcción de estructuras organizativas propias e independientes de los burgueses, a sumar fuerzas y conocimientos para unificar las experiencias de la clase obrera y demás sectores explotados en el más alto nivel organizativo conocido: El Partido Marxista Leninista, instrumento para la lucha y el triunfo, órgano de vanguardia de la clase obrera, los campesinos y en general de los explotados.

En los estatutos, aprobados en nuestro III Congreso, decimos citando al camarada Stalin: “el Partido es una organización de dirigentes conscientes y no un conglomerado amorfo de individuos; los cuales instruyen los principios del socialismo científico en el seno del proletariado, del campesinado pobre y demás sectores progresistas para ganarlos a la idea de la revolución y la dictadura del proletariado.”

Este concepto de partido; verdadero partido comunista marxista leninista, difiere profundamente de las concepciones burguesas y pequeñoburguesas, que buscan engañar a la clase obrera para utilizarla en sus maniobras reformistas, por eso, avanzamos a nivel nacional e internacional, habiendo celebrado nuestro III congreso y listos para conmemorar 20 años de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas (CIPOML) que se ha depurado al expulsar de su seno en el 2005 a Bandera Roja, organización que perdió el rumbo para ponerse a disposición del imperialismo.

El PCMLV conmemora abrazado a la clase obrera y los campesinos de Venezuela este primero de mayo, conscientes de que atravesamos un momento de definiciones dentro del nuevo período del proceso revolucionario venezolano, profundizado por el fallecimiento de Chávez , los impactos de la crisis económica y de algunas medidas que expresan grandes contradicciones entre las expectativas de un pueblo, que quiere profundizar el proceso rumbo al socialismo, someter a los burgueses explotadores, castigar a los corruptos y mejorar las condiciones de vida de las mayorías oprimidas por la vía de la revolución, en contraposición a quienes quieren negociar un nuevo acuerdo de “gobernabilidad” con la burguesía para garantizar sus privilegios particulares.

En este período le ha tocado a Nicolás Maduro, un trabajador de base popular y de izquierdas, ahora como presidente de la República, lidiar con una serie de situaciones objetivas y subjetivas complejas; con un gobierno que aún no logra superar los efectos del fallecimiento del comandante, por lo que alberga en su seno contradicciones sobre el camino a seguir, pero que aún cuenta con el respaldo mayoritario del pueblo, que en general aspira transitar el camino de la liberación nacional y el socialismo.

Desde las bases revolucionarias de nuestro pueblo se percibe que existe una contradicción entre quienes proponen un acuerdo con la burguesía para apropiarse de contratos y dólares, contra los revolucionarios que aspiramos resolver los problemas de nuestro pueblo por la vía revolucionaria, es decir, sometiendo a los opresores, explotadores y especuladores, destruyendo las bases materiales e ideológicas del capitalismo. Por eso, camarada Maduro, cuente con nuestro respaldo y el del pueblo revolucionario para profundizar este proceso democrático hacia el socialismo, lo mismo que con nuestra crítica frontal si se desvía de ese camino. 

La clase obrera, a pesar de las contradicciones naturales está más fuerte que nunca y se consolida en Venezuela desde el punto de vista numérico y de la conciencia de nuestro papel, lo mismo ocurre con el campesinado, los militares revolucionarios, la intelectualidad avanzada y en general el pueblo, que acerados en estos años de lucha, estamos en plena disposición para combatir a nuestros enemigos internos y externos conscientes de que, como dice nuestra consigna estratégica: ¡El socialismo sólo se construye con la alianza obrero campesina en el poder y el pueblo en armas!

¡VIVA EL 1° DE MAYO!

¡VIVA LA CLASE OBRERA!
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miércoles, 12 de marzo de 2014

Editorial Acero Revolucionario N° 26, marzo de 2014


La opción es: Pueblo revolucionario en la calle

En el artículo “Venezuela actual y la política revolucionaria” (Revista Unidad y Lucha N° 26. CIPOML marzo 2013) Nuestro partido plantea: “Esta delicada coyuntura requiere, en primer lugar, el fortalecimiento y consolidación de las estructuras del partido, sus instrumentos de vinculación con las masas, expandir las posibilidades de dirigir acciones de calle con una táctica clara y órganos que la expresen ampliamente.” Esta aseveración ha sido ratificada por nuestros órganos de dirección y se ha expresado en la consigna táctica “consolidación de las estructuras y crecimiento del partido” como forma de expresar una necesidad urgente del período: Construir las capacidades materiales para avanzar en el posicionamiento de la política verdaderamente revolucionaria en todos los sectores de nuestra sociedad y especialmente entre la clase obrera, el campesinado y la intelectualidad revolucionaria, lo que cobra en los actuales momentos, de ofensiva de la reacción y amenazas de intervención extranjera, aún más importancia, ya que orienta los elementos de la acción concreta de nuestras estructuras y cuadros, que además de sus planes, deben dirigir la acción a una más profunda vinculación con las masas. 

Nuestro trabajo debe seguir desplegándose, independientemente de las acciones del enemigo de clase o del reformismo, lo que es necesario hacer es ajustarnos a los diversos cursos de acción en los que puedan desarrollarse los escenarios, tener en estado de alerta todas las fuerzas y no permitir que por descuido o falta de previsión nuestro pueblo pueda ser presa de la acción violenta de la burguesía, no podemos exagerar nuestra respuesta, ni quedarnos a la cola de los acontecimientos, por eso hay que usar acertadamente la ciencia y arte de la política.

En el citado artículo se expresa una táctica clara: “Se requiere avanzar, unificar todas las fuerzas posibles para: 1- Frenar los intentos de la derecha fascista y el imperialismo; 2- Dar pasos en la organización popular para la revolución; 3- Superar la dirección socialdemócrata para ir en dirección de la revolución proletaria; 4- Ir colocando el partido y sus organismos de masas a la cabeza de las luchas por medio de la acción.” Táctica que se ha venido desarrollando, pero que se debe acelerar y profundizar ya que la burguesía imperialista ha arreciado su ofensiva llegando incluso a la utilización de equipos de combate callejero, pequeñas unidades militares, armamento de guerra y la realización de acciones ofensivas contra algunos colectivos revolucionarias y contra la fuerza pública, esto da un indicio firme de su disposición a la provocación de un conflicto bélico.

Estamos ante una nueva ofensiva del enemigo que persigue debilitar, desacreditar y desmoralizar al movimiento revolucionario, tratan de hacer que nos inhibamos por temor, lo que les daría la ventaja de controlar la calle y los espacios públicos, eso no lo podemos permitir, nuestro partido debe aprovechar todos los espacios para promover la movilización de calle y la preparación para futuros escenarios de mayor complejidad, aclarando a la dirección de las masas las razones económicas, políticas y sociales de agudización de la lucha de clases que actualmente se vive en Venezuela.

La compleja situación económica por la que atraviesa el país crea la base material para la acción política de la burguesía, su plan es profundizar hasta donde sea posible y debilitar las ideas revolucionarias, poner a las masas en nuestra contra, para eso cuentan con el aparato económico que manejan en más del 70%, con los medios de comunicación privados, con el respaldo del imperialismo de los EEUU y Europa y con una importante masa de la pequeña burguesía que está dispuesta a movilizarse, entregando incluso sus hijos como soldados mercenarios, pagados con el dinero que han acumulado para desarrollar la actual ofensiva.

A la clase obrera no nos queda más que prepararnos en todos los terrenos, acumular fuerzas y estar alerta para desatar toda nuestra energía transformadora cuando se inicie la contraofensiva revolucionaria. En ese momento no debemos permitir ser frenados de nuevo, debemos ir a fondo para quitar del medio los obstáculos que impiden la transformación revolucionaria, entre ellos el temor y subordinación al imperialismo, la burguesía, la propiedad privada sobre los medios de producción y el miedo a los conflictos, la clase obrera y el campesinado debemos dirigir la profundización hacia el socialismo sin ser carne de cañón de la burguesía o la pequeña burguesía que pretenden utilizarnos, el pueblo revolucionario en la calle es la alternativa.

Nos expresamos claramente en el citado artículo hace un año; “Hay que combatir abiertamente a la burguesía, que por razones de conveniencia da demostraciones de diálogo, de querer la unidad nacional, pero lo que persiguen es disminuir los niveles de combatividad, adormecer a las masas, paralizar las luchas mientras van ocupando más espacios de poder, para luego golpear a los “extremistas”.

Exactamente es lo que ocurre, pretenden llegar a acuerdos en las “mesas de paz” donde los empresarios exigen desmantelar la LOTTT, eliminar beneficios contractuales, legalizar los despidos, flexibilizar las relaciones contractuales, acceder de forma más expedita a los dólares que el Estado maneja y en definitiva, buscan golpear a los trabajadores que serán sacrificados para que la alta burguesía vuelva a atender sus negocios con tranquilidad, aumentando aún más sus ganancias, mientras que satanizan los llamados “colectivos” que no son más que expresiones populares a las que la burguesía exige destruir para facilitar su acción represiva en el futuro.

La lucha que se libra en el terreno de las “mesas de paz”, es entre la burguesía y la pequeña burguesía, hemos estado fuera de esas mesas, la clase obrera y el pueblo revolucionario debemos tener la última palabra; ni Lorenzo Mendoza, ni Eugenio Mendoza son ejemplo para el pueblo ni para los verdaderos revolucionarios, pactar con estas ideas es Traicionar a Chávez, traicionar al pueblo, entregar a los colectivos revolucionarios y anular las posibilidades de avanzar hacia el socialismo. 

¡A estar alerta camaradas!, debemos tener claro siempre que: ¡el socialismo sólo se construye con la alianza obrero campesina en el poder y el pueblo en armas!

¡Ni rendición, ni conciliación, aquí lo que viene es revolución!
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